Emilio Bueso: “¿Qué valor tiene un lector que no paga por la obra que lee?”

“¿Qué valor tiene un lector que no aporta al mantenimiento de una obra, que no paga por ella? La autoría ha sido descapitalizada, pensando que un escritor sólo merece reconocimiento”, denuncia a Efe Emilio Bueso, uno de los principales valores de la literatura de género actual en España.

Este autor castellonense, el primer español de su generación incluido en el catálogo de la editorial Valdemar -decana de la literatura de terror- gracias a su quinta novela Extraños eones, triunfa estos días con una antología de 18 relatos titulada Ahora intenta dormir, publicada por la misma editorial.

Bueso fue uno de los invitados, entre finales de noviembre y primeros de diciembre de 2015, en la última edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara (México), la cita literaria más importante de Iberoamérica que, en 2016, cumplirá 30 años desde su creación.

“Tuve una gran recepción, surrealista en algunas ocasiones porque encontré gente disfrazada como algunos de mis personajes, y firmé muchos ejemplares, firmé incluso en servilletas…”, explica comparando sus vivencias mexicanas con la discreción de los festivales literarios en España: “voy desde hace años a la Feria del Libro de Madrid y no tiene nada que ver con lo que viví allí”.



“Lo de México es otra liga, una feria enorme con presencia de unos 600 escritores” con los que tuvo la oportunidad de participar en diversas actividades, congeniando “con pesos pesados ahora mismo en América como Alberto Chimal o Antonio Malpica.

Allí descubrió que “tengo masas de lectores en países como Perú o Ecuador” pero en el FIL “las ventas fueron testimoniales, la mayoría son lectores de descargas no autorizadas”, lo que le ha conducido al escepticismo.

Bueso explica que “el año pasado tomé 15 vuelos para participar en festivales, es algo agotador… ¿Merece la pena? Hacerse pseudofamoso te traslada la presión y la vivencia negativa del éxito, no lo positivo que tiene…, valoro que a mucha gente le guste mi trabajo pero necesito un apoyo real” pues, si todos esos lectores no apoyan a la editorial pagando por los libros que publica, no será viable crear nuevos textos.

Y eso que las tiradas al otro lado del Atlántico son muy superiores a las españolas porque “aquí una tirada corriente está entre 1.000 y 5.000 ejemplares, mientras que en otros países se considera una corta la que tiene entre 15.000 y 20.000”.

Por ello, la literatura escrita en España “ha perdido fuerza, hace diez o quince años era un plato fuerte en la FIL pero hoy se mira más hacia la producción iberoamericana” como demuestra el hecho de que en la próxima edición no habrá un país invitado -este año fue el Reino Unido-, sino muchos, ya que se dedicará a toda América Latina.

Bueso cree que no son buenos tiempos para la literatura, “que parece haber quedado fuera de juego, porque ahora lo que se pide son guiones para videojuegos y comics, con un modelo de negocio que termina siendo el de la creación de obras por encargo”.



Introducirse en la industria del entretenimiento “es algo que no me atrae, tendrían que pagarme mucho dinero, porque yo no quiero abandonar el formato literario: quiero dedicarme al lenguaje”.

Es un campo en el que ha demostrado mucha soltura, no sólo por la publicación regular de novelas y relatos sino por la nutrida lista de premios cosechados con sus textos y en los que el terror ha sido un factor importante de éxito.

“El miedo es la estructura sobre la que se organiza la sociedad y nosotros mismos estamos limitados, actuamos de acuerdo a nuestros miedos”, apunta, antes de señalar como dos “clásicos” el miedo a lo desconocido y el miedo al futuro pues “el que no los tiene suele ser un irresponsable y un inconsciente”.

Tiene claro que “no me gusta el ‘gore’, un subgénero cuyos éxitos son anecdóticos” porque la abundancia de sangre y vísceras en una narración colapsa la sensibilidad del lector y “termina siendo como el porno: te deja indiferente, es como si estuvieras en una charcutería”, motivo por el cual “nunca me han interesado las historias de zombies”.

Miedo al futuro es lo que se respira en Cenital, la distopía con la que fue “descubierto” por una parte de sus lectores y críticos, “aunque con ‘Diástole’ ya gané el Premio Celsius de 2012, o sea que el éxito venía de antes”.

Este texto “estaba escrito cinco años atrás pero se publicó en el momento adecuado”, lo que le lleva a la conclusión de que “no es que haya que escribir de forma oportunista pero un autor debe estar en sintonía con su tiempo y su generación, conectar con eso si quiere llegar a algún lado”.



Contento con la buena acogida de Ahora intenta dormir ya que le ha permitido “captar una serie de públicos que raramente podría haber conseguido con las novelas”, ahora dice estar a punto de “meterme en un jardín, porque voy a empezar una trilogía” .

“Yo soy novelista porque, si quieres una historia con personajes desarrollados o cierta complejidad, necesitas más de 50.000 palabras” y, en su opinión, un relato es “más espontáneo”, de hecho “un descanso entre novelas”.

Como buen autor de literatura de terror, escribe “siempre” por la noche ya que “de día no puedo, sería como ir al supermercado en pijama” y las horas nocturnas le proporcionan la posibilidad de entrar en “un estado de creatividad especial”.

Ingeniero de formación e informático de profesión, empezó a escribir porque “siempre fui un lector voraz y ya empecé a publicar en una revista universitaria”.

“La verdad es que nunca me planteé dedicarme a esto: envié mi primera novela a una editorial a ver qué pasaba y me la publicaron sin más”, explica, antes de adelantar que su próxima obra aparecerá publicada “si todo va bien” por Ediciones Gigamesh.



Pese a considerarse a sí mismo como “muy racionalista, un hombre de ciencia”, reconoce haberse sentido interesado por lo fantástico desde “siempre” y no ve grandes diferencias entre sus distintas variedades literarias pues “ciencia ficción y fantasía vienen a ser como las mismas personas en la misma habitación, pero con distintos muebles”.

Un maridaje en el que incluye el llamado “realismo sucio, que ha dejado un eco plástico en mi obra, porque la literatura de género no deja de ser también un rechazo al realismo”.

En el fondo, un escritor “es un tipo normal en el que algo dentro de su cabeza hace ‘clic’…, escribir es irte de vacaciones dentro de tu cabeza”. EFE

ppm

10:00

Máster de Periodismo de Agencia

BANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250

BANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250

CyT en 60 minutos #CyTen60min

DialogosComunicación_300x125_SmartCity

DialogosComunicación_300x125_SmartCity

verde_gif_300x90

verde_gif_300x90Blogs de ciencia y tecnología

Blogosfera de Ciencia y Tecnología

Información medioambiental
Map

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Login

Registro | Contraseña perdida?