CIENTÍFICOS 2016

Anglada-Escudé, destacado por Nature, reivindica la calidad de la ciencia española

Efefuturo.- Guillem Anglada-Escudé ha sido reconocido por Nature como uno de los científicos más destacados de 2016 por sus investigaciones del planeta Próxima b. Anglada, de la Universidad Queen Mary de Londres, reivindica la calidad de la ciencia española y recuerda que su trabajo ha sido de equipo.

<p>Guillem Anglada-Escudé, reconocido como uno de los científicos más destacados de 2016 por Nature, ha dicho que 'estaría bien que nos diéramos

Guillem Anglada-Escudé, reconocido como uno de los científicos más destacados de 2016 por Nature, ha dicho que 'estaría bien que nos diéramos cuenta de la investigación de gran calidad que puede realizarse en España si se cuenta con un mínimo de recursos y algo más de reconocimiento institucional'. Imagen facilitada por el astrofísico.

-.Pregunta: Qué se siente al ser uno de los 10 más importantes del año para Nature

-. Respuesta: Estas cosas siempre se agradecen, por supuesto, aunque este ha sido un trabajo de equipo intenso y prefiero que los reconocimientos sean mas amplios. Por ejemplo, me gustaría destacar que hay numerosas y significativas contribuciones de equipos españoles, sobretodo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), que se han estado preparando para este tipo de investigación con instrumentación de primera línea como CARMENES, el nuevo espectrógrafo caza-planetas hispano-alemán, con numerosas contribuciones de científicos y centros de todo el estado.

Nature sitúa al español Guillem Anglada-Escudé entre los diez científicos más importantes del año. Portada de la revista.

Nature sitúa a Guillem Anglada-Escudé entre los diez científicos más importantes del año. Portada de la revista.

La de Próxima Centauri y la de estos planetas pequeños es una historia que justo empieza. Hay mucha emoción en el ambiente y eso atrae a los jóvenes investigadores más brillantes y promociona la excelencia. Estaría bien que nos diéramos cuenta de la gran calidad de investigación que puede realizarse en España si se cuenta con un mínimo de recursos y algo más de reconocimiento por parte de las instituciones. Si aparecer en listas así ayuda un poco en este sentido, bienvenidas sean las listas.

-. P: Le destacan por tus hallazgos sobre Próxima b, que ya fue portada de la revista. Desde entonces, ¿han seguido investigando el planeta? 

-. R: Sí, continuamos trabajando en varios frentes. La investigación en astronomía se mueve algo más lenta que la actualidad informativa, o sea que habrá que tener paciencia. De momento no se ha obtenido mucha más información del planeta en concreto. En primavera empieza la buena época para observar la estrella de nuevo y entonces nos pondremos con Próxima otra vez. De lo que sí ha servido de momento es para generar un montón de avances teóricos en la comprensión de los modelos climáticos y evolutivos para este tipo de planetas.

-. P: ¿Cree que hay más ‘próximas b’?

-. R: Hay algo de evidencia tentativa de un segundo planeta en Próxima, y como ya dije, Próxima no es la única estrella bajo escrutinio. Este fue un programa piloto y se demostró que funcionó la mar de bien. Es más, estoy seguro de que hay más ‘próximas b’ en bastantes otras estrellas cercanas. Estadísticas de poblaciones basadas en ‘surveys’ anteriores y en misiones espaciales (como la misión Kepler de la NASA) ya nos sugerían que al menos un 30 % de las estrellas rojas como Próxima tienen planetas pequeños en órbitas templadas.

-. P: ¿Hay vida en otros planetas?

-. R: No lo sé. Encontraría raro que éste no fuera el caso. Lo maravilloso de estos tiempos es que vamos a tener los medios para responder a esta pregunta en los próximos años. En este sentido, sospecho que la primera evidencia puede venir de otros planetas del Sistema Solar.

-. P: Cuando los científicos hablan de vida extraterrestre no es lo que mucha gente piensa, por lo general. ¿Qué buscan exactamente?

-. R: Tampoco creo que lo tengamos tan bien definido. Los astrobiólogos están trabajando a todo gas para intentar dibujar el mapa de escenarios posibles que, no solamente pudieran existir, sino que también pudiésemos detectar remotamente. Por ejemplo, aunque se admite que puede haber un montón de vida microscópica en océanos subterráneos de mundos helados (como por ejemplo en Europa, la Luna de Júpiter), no vamos a poder detectar evidencia remota de la misma desde distancias interestelares.

Recreación de ExoMars 2016 aproximándose a Marte. ESA.

Recreación de ExoMars 2016 aproximándose a Marte. ESA.

El objetivo va a ser intentar detectar trazas de moléculas en las atmósferas de estos planetas que indiquen la presencia de una química fuera del equilibrio. Es decir, combinaciones de gases que tiendan a reaccionar y desaparecer en el tiempo. Si se detectan en intervalos de tiempo extendidos, entonces algún proceso biológico debería ser el responsable de generarlos tal y como ocurre en la Tierra con el metano (y lo que algunos sospechan puede estar ocurriendo en Marte).

De momento nos conformaremos con intentar detectar posibles atmósferas en estos planetas y ver un poco cuál es el panorama. Puede que haya observaciones que tenemos planeadas que sean demasiado difíciles, y otras técnicas que nos den mucha y nueva información de forma inesperada. Hay que mantener una mentalidad abierta y estar preparados. Tal vez alguien esté mirando desde el otro lado.

Guillem Anglada-Escudé nació en Terrassa, aunque pasó la mayor parte de su juventud en Ullastrell. Estudió en la Universidad de Barcelona e hizo su tesis en el contexto de la misión Gaia de la ESA. Hice un ‘postdoc’ en EEUU (Carnegie Institution for Science, 2007-2011) y en Alemania (Universidad de Goettingen, 2011-2013). Después se mudó a Londres donde es profesor en astronomía en la Queen Mary University of London desde hace un año. Efefuturo

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Publicado en: Ciencia

-.Pregunta: Qué se siente al ser uno de los 10 más importantes del año para Nature

-. Respuesta: Estas cosas siempre se agradecen, por supuesto, aunque este ha sido un trabajo de equipo intenso y prefiero que los reconocimientos sean mas amplios. Por ejemplo, me gustaría destacar que hay numerosas y significativas contribuciones de equipos españoles, sobretodo del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA), que se han estado preparando para este tipo de investigación con instrumentación de primera línea como CARMENES, el nuevo espectrógrafo caza-planetas hispano-alemán, con numerosas contribuciones de científicos y centros de todo el estado.

Nature sitúa al español Guillem Anglada-Escudé entre los diez científicos más importantes del año. Portada de la revista.

Nature sitúa a Guillem Anglada-Escudé entre los diez científicos más importantes del año. Portada de la revista.

La de Próxima Centauri y la de estos planetas pequeños es una historia que justo empieza. Hay mucha emoción en el ambiente y eso atrae a los jóvenes investigadores más brillantes y promociona la excelencia. Estaría bien que nos diéramos cuenta de la gran calidad de investigación que puede realizarse en España si se cuenta con un mínimo de recursos y algo más de reconocimiento por parte de las instituciones. Si aparecer en listas así ayuda un poco en este sentido, bienvenidas sean las listas.

-. P: Le destacan por tus hallazgos sobre Próxima b, que ya fue portada de la revista. Desde entonces, ¿han seguido investigando el planeta? 

-. R: Sí, continuamos trabajando en varios frentes. La investigación en astronomía se mueve algo más lenta que la actualidad informativa, o sea que habrá que tener paciencia. De momento no se ha obtenido mucha más información del planeta en concreto. En primavera empieza la buena época para observar la estrella de nuevo y entonces nos pondremos con Próxima otra vez. De lo que sí ha servido de momento es para generar un montón de avances teóricos en la comprensión de los modelos climáticos y evolutivos para este tipo de planetas.

-. P: ¿Cree que hay más ‘próximas b’?

-. R: Hay algo de evidencia tentativa de un segundo planeta en Próxima, y como ya dije, Próxima no es la única estrella bajo escrutinio. Este fue un programa piloto y se demostró que funcionó la mar de bien. Es más, estoy seguro de que hay más ‘próximas b’ en bastantes otras estrellas cercanas. Estadísticas de poblaciones basadas en ‘surveys’ anteriores y en misiones espaciales (como la misión Kepler de la NASA) ya nos sugerían que al menos un 30 % de las estrellas rojas como Próxima tienen planetas pequeños en órbitas templadas.

-. P: ¿Hay vida en otros planetas?

-. R: No lo sé. Encontraría raro que éste no fuera el caso. Lo maravilloso de estos tiempos es que vamos a tener los medios para responder a esta pregunta en los próximos años. En este sentido, sospecho que la primera evidencia puede venir de otros planetas del Sistema Solar.

-. P: Cuando los científicos hablan de vida extraterrestre no es lo que mucha gente piensa, por lo general. ¿Qué buscan exactamente?

-. R: Tampoco creo que lo tengamos tan bien definido. Los astrobiólogos están trabajando a todo gas para intentar dibujar el mapa de escenarios posibles que, no solamente pudieran existir, sino que también pudiésemos detectar remotamente. Por ejemplo, aunque se admite que puede haber un montón de vida microscópica en océanos subterráneos de mundos helados (como por ejemplo en Europa, la Luna de Júpiter), no vamos a poder detectar evidencia remota de la misma desde distancias interestelares.

Recreación de ExoMars 2016 aproximándose a Marte. ESA.

Recreación de ExoMars 2016 aproximándose a Marte. ESA.

El objetivo va a ser intentar detectar trazas de moléculas en las atmósferas de estos planetas que indiquen la presencia de una química fuera del equilibrio. Es decir, combinaciones de gases que tiendan a reaccionar y desaparecer en el tiempo. Si se detectan en intervalos de tiempo extendidos, entonces algún proceso biológico debería ser el responsable de generarlos tal y como ocurre en la Tierra con el metano (y lo que algunos sospechan puede estar ocurriendo en Marte).

De momento nos conformaremos con intentar detectar posibles atmósferas en estos planetas y ver un poco cuál es el panorama. Puede que haya observaciones que tenemos planeadas que sean demasiado difíciles, y otras técnicas que nos den mucha y nueva información de forma inesperada. Hay que mantener una mentalidad abierta y estar preparados. Tal vez alguien esté mirando desde el otro lado.

Guillem Anglada-Escudé nació en Terrassa, aunque pasó la mayor parte de su juventud en Ullastrell. Estudió en la Universidad de Barcelona e hizo su tesis en el contexto de la misión Gaia de la ESA. Hice un ‘postdoc’ en EEUU (Carnegie Institution for Science, 2007-2011) y en Alemania (Universidad de Goettingen, 2011-2013). Después se mudó a Londres donde es profesor en astronomía en la Queen Mary University of London desde hace un año. Efefuturo

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