INVESTIGACIÓN PARKINSON

Engordar un poco ralentiza los efectos del párkinson

EFEFUTURO.- El aumento leve de peso corporal ralentiza el avance del párkinson en los pacientes que padecen la enfermedad en los estadios más tempranos.

<p>Primer plano de las manos de un enfermo de Parkinson. EFE/ Hospital del Vall d'Hebrón de Barcelona </p>

Primer plano de las manos de un enfermo de Parkinson. EFE/ Hospital del Vall d'Hebrón de Barcelona

Neurólogos estadounidenses del Massachusetts General Hospital (MGH) encontraron pruebas que vinculan la pérdida de masa corporal con una progresión más rápida del párkinson en su fase inicial, mientras que, por el contrario, el leve aumento de masa corporal en los pacientes frena el avance de la enfermedad.
“Los pacientes que experimentaron temprana pérdida de peso resultaron tener formas más severas y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido a la implicación del sistema neuroendocrino o el sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la enfermedad”, explicó la doctora Anne-Marie Wills, que lideró el estudió.

Así, el párkinson se suma a otras enfermedades degenerativas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o la enfermedad de Huntington, cuyo avance está asociado a la pérdida de índice de masa corporal (IMC), una medida que expresa el peso relacionado con la altura.

Este estudio, liderado desde el Departamento de Neurología del Massachusetts General Hospital (MGH), y que también ha contado con el apoyo de otros ocho centros de investigación de Estados Unidos, ha demostrado por primera vez la relación de la masa corporal con el párkinson.

El descubrimiento, que publica la revista Journal of the American Medical Association (Jama) Neurology, se produjo en un ensayo clínico con pacientes que se sometieron a un tratamiento pionero basado en queratina, en las etapas iniciales de la enfermedad.

Un estudio de seis años


A pesar de que la queratina no resultó ser un tratamiento efectivo, los datos recopilados durante el desarrollo del proyecto, entre 2007 y 2013, alumbraron evidencias inesperadas sobre la relación del peso corporal con el avance de la enfermedad.

El 77 % de los participantes (1.282 pacientes) mantuvieron estable el IMC; el 9 % (158 pacientes) perdieron peso y el 14 % (233 pacientes) ganaron peso.

Los pacientes que perdieron peso mostraron un agravamiento de los síntomas tanto del sistema motor y, frente a esto, aquellos que ganaron peso son los que consiguieron ralentizar el avance del párkinson.

Por tanto, el incremento del Índice de Masa Corporal (IMC) quedó probadamente relacionado con la contención del párkinson, que se mide en la Escala de Calificación Unificada de la Enfermedad del Párkinson (UPDRS).

En términos de supervivencia, no se percibió diferencia entre los tres grupos del estudio, pero los científicos achacan esto a que los pacientes se encontraban en los albores de la enfermedad.
En síntesis, el estudio sugiere que aquellos que tienen diagnosticado párkinson deben cuidar su alimentación para mantener o incrementar levemente su masa corporal y así ralentizar los efectos de la enfermedad.

“Recomendamos atención a los cambios de peso en los pacientes desde las etapas más tempranas de la enfermedad”, advirtió la doctora Wills.

No obstante, los neurólogos de Massachusetts piden prudencia, ya que la hipótesis se encuentra en la fase inicial y aún no se pueden introducir cambios en los tratamientos hospitalarios. EFE
Etiquetado con:
Publicado en: Ciencia
Neurólogos estadounidenses del Massachusetts General Hospital (MGH) encontraron pruebas que vinculan la pérdida de masa corporal con una progresión más rápida del párkinson en su fase inicial, mientras que, por el contrario, el leve aumento de masa corporal en los pacientes frena el avance de la enfermedad.
“Los pacientes que experimentaron temprana pérdida de peso resultaron tener formas más severas y sistemáticas de la enfermedad, posiblemente debido a la implicación del sistema neuroendocrino o el sistema gastrointestinal nervioso, mientras aquellos que ganaron peso tuvieron una versión más leve de la enfermedad”, explicó la doctora Anne-Marie Wills, que lideró el estudió.

Así, el párkinson se suma a otras enfermedades degenerativas, como la esclerosis lateral amiotrófica (ALS) o la enfermedad de Huntington, cuyo avance está asociado a la pérdida de índice de masa corporal (IMC), una medida que expresa el peso relacionado con la altura.

Este estudio, liderado desde el Departamento de Neurología del Massachusetts General Hospital (MGH), y que también ha contado con el apoyo de otros ocho centros de investigación de Estados Unidos, ha demostrado por primera vez la relación de la masa corporal con el párkinson.

El descubrimiento, que publica la revista Journal of the American Medical Association (Jama) Neurology, se produjo en un ensayo clínico con pacientes que se sometieron a un tratamiento pionero basado en queratina, en las etapas iniciales de la enfermedad.

Un estudio de seis años


A pesar de que la queratina no resultó ser un tratamiento efectivo, los datos recopilados durante el desarrollo del proyecto, entre 2007 y 2013, alumbraron evidencias inesperadas sobre la relación del peso corporal con el avance de la enfermedad.

El 77 % de los participantes (1.282 pacientes) mantuvieron estable el IMC; el 9 % (158 pacientes) perdieron peso y el 14 % (233 pacientes) ganaron peso.

Los pacientes que perdieron peso mostraron un agravamiento de los síntomas tanto del sistema motor y, frente a esto, aquellos que ganaron peso son los que consiguieron ralentizar el avance del párkinson.

Por tanto, el incremento del Índice de Masa Corporal (IMC) quedó probadamente relacionado con la contención del párkinson, que se mide en la Escala de Calificación Unificada de la Enfermedad del Párkinson (UPDRS).

En términos de supervivencia, no se percibió diferencia entre los tres grupos del estudio, pero los científicos achacan esto a que los pacientes se encontraban en los albores de la enfermedad.
En síntesis, el estudio sugiere que aquellos que tienen diagnosticado párkinson deben cuidar su alimentación para mantener o incrementar levemente su masa corporal y así ralentizar los efectos de la enfermedad.

“Recomendamos atención a los cambios de peso en los pacientes desde las etapas más tempranas de la enfermedad”, advirtió la doctora Wills.

No obstante, los neurólogos de Massachusetts piden prudencia, ya que la hipótesis se encuentra en la fase inicial y aún no se pueden introducir cambios en los tratamientos hospitalarios. EFE

RSS Feed desconocido

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Login

Registro | Contraseña perdida?