ESTRELLAS SUPERNOVA

SN2015bh: ¿una supernova ‘impostora’?

Las estrellas masivas terminan sus vidas en explosiones de supernova, eventos muy energéticos que compiten en luminosidad con la galaxia que las alberga. Sin embargo, algunas se comportan como supernovas ‘impostoras’, al mostrar explosiones muy intensas que sin embargo no suponen el fin de la estrella.

<p>Las estrellas variables luminosas azules muestran dos tipos de variabilidad: erupciones regulares, tras las que la estrella regresa a su estado ant

Las estrellas variables luminosas azules muestran dos tipos de variabilidad: erupciones regulares, tras las que la estrella regresa a su estado anterior, y erupciones gigantescas, que hacen que la estrella sufra transformaciones. Un caso paradigmático es el de Eta Carina (en la imagen), una estrella que ha perdido más de 40 veces la masa del Sol a través de erupciones y viento solar. HST, U. California y NASA.

Este podría ser el caso de SN2015bh, una estrella que lleva 21 años sufriendo erupciones y que, junto con otros objetos similares, podría requerir una nueva clasificación, según un nuevo estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics, liderado por científicos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA-CSIC).

La línea que separa las supernovas ‘impostoras’ y las verdaderas resulta muy fina y es aún objeto de debate, y el caso de SN2015bh constituye un ejemplo de las dificultades que entraña conocer si en efecto una explosión ha puesto fin a la vida de una estrella, explica el IAA.

Los registros muestran que esta estrella llevaba sufriendo continuas erupciones menores desde por lo menos 1994, alternadas con períodos tranquilos. Sin embargo, el 10 de febrero de 2015 se documentó un estallido que se clasificó como supernova impostora y que produjo un renovado interés en esta estrella.

Imágenes de la galaxia NGC2770. A la izquierda señalada la posición de la estrella variable luminosa azul (LBV) que en mayo de 2015 sufrió la explosión estudiada y que destaca en la imagen de la derecha. IAA/CSIC.

Imágenes de la galaxia NGC2770. A la izquierda señalada la posición de la estrella variable luminosa azul (LBV) que en mayo de 2015 sufrió la explosión estudiada y que destaca en la imagen de la derecha. IAA/CSIC.

En abril de 2015, el grupo liderado por el IAA-CSIC comenzó un seguimiento semanal desde distintos observatorios de este estallido, cuya intensidad fue decayendo con los días (el cálculo de la energía liberada sí lo hace compatible con una explosión de supernova real).

Los datos se obtuvieron con el Gran Telescopio Canarias (La Palma) y los telescopios del observatorio de Calar Alto (Almería), y de Sierra Nevada (Granada).

Sin embargo, las observaciones posteriores, que abarcan hasta doscientos días después del evento principal, muestran que la estrella ha perdido luminosidad y es más azulada con respecto a las fases previas al estallido, pero no confirman que la estrella haya explotado. Además, todo el proceso resulta muy similar al de otros casos estudiados en los que tampoco se ha podido confirmar la muerte de la estrella.

Otros ejemplos de supernova impostora

“Ya conocemos varios casos de estrellas variables luminosas azules en las que se sigue un mismo patrón: erupciones menores y más o menos continuas a lo largo de dos décadas y un estallido previo entre cuarenta y ochenta días antes de la explosión principal. De hecho, la evolución de SN2015bh resulta prácticamente una copia de la de SN2009ip, un ejemplo paradigmático de posible supernova impostora que estalló en 2012 y sobre cuya destrucción aún no hay consenso”, apunta Christina Thöne (IAA-CSIC).

En el escenario teórico actual, las estrellas variables luminosas azules son estrellas masivas en transición hacia la fase de Wolf Rayet, que sería la última fase de su vida.

Pero antes deben desprenderse de su envoltura externa y el mecanismo para hacerlo es aún desconocido: las estrellas podrían perder la envoltura a través de vientos muy fuertes, aunque se ignora si resultan eficaces para lograr esta transición a Wolf Rayet.

Una erupción tan violenta como la de SN2015bh sí podría constituir una vía rápida para evolucionar hacia esta última fase, de modo si SN2015bh y las estrellas que se han observado con un patrón similar han sobrevivido a la explosión podrían ser ya estrellas Wolf Rayet, afirma el IAA en su nota de prensa.

“SN2015bh no es un caso aislado y posiblemente hay muchos más objetos similares que han pasado desapercibidos, pero sí parece que nos hallamos ante un nuevo tipo de evento estelar. Ahora debemos describir el mecanismo que lo gobierna, y hallar la razón de que los casos documentados sean tan similares”, resume Thöne. Efefuturo

Etiquetado con: ,
Publicado en: Astrofísica     Espacio

blogosfera de efefuturo

blogosfera de efefuturo

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Login