SALUD INTESTINAL

Describen un mecanismo inmunológico que regula la flora intestinal

Investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM) han descubierto un mecanismo inmunológico clave en la regulación de la flora intestinal, lo que abre la posibilidad de identificar nuevas dianas terapéuticas y tratamientos personalizados para enfermedades intestinales.

<p>Tubos de ensayo en un laboratorio. Imagen de archivo. EFE/JORGE DIRKX.</p>

Tubos de ensayo en un laboratorio. Imagen de archivo. EFE/JORGE DIRKX.

Los investigadores del IMIM han descubierto, en un trabajo que publica hoy la revista Immunity, que la inmunoglobulina M (IgM) segregada por el intestino humano actúa para mantener la diversidad y equilibrio de la flora intestinal o microbiota mediante la inclusión y mantenimiento de microorganismos beneficiosos.

Interacción con la microbiota


“Hemos descubierto que además de la inmunoglobulina A (IgA), la inmunoglobulina M (IgM) secretada por el intestino humano interactúa con la microbiota intestinal y participa activamente en el mantenimiento de su diversidad”, han explicado las investigadoras en Biología de la Células B del IMIM y primeras firmantes del artículo, Giuliana Magri y Laura Comerma.
“Además -han añadido- demostramos que esta inmunoglobulina forma parte de un sistema de memoria inmunológica a través del cual nuestro organismo es capaz de reconocer y adaptarse a su entorno microbiano”.

Los investigadores han implementado técnicas experimentales avanzadas y metodologías de análisis masivo de datos y han hecho los análisis con muestras de tejido intestinal humano y no con modelos en ratones cómo es habitual en este tipo de estudios.

“Esto no solo es importante porque la inmunoglobulina M no desempeña el mismo papel en ratones, sino además porque facilita su posterior aplicación”, ha indicado Magri.

“Otra de las conclusiones del trabajo es que la IgM no solo actúa como agente de exclusión y eliminación de microorganismos, sino que además participa activamente en la inclusión y el mantenimiento de microorganismos beneficiosos para nuestra salud”, detalla Magri.

Según la investigadora, “esto aporta información clave para el posterior estudio de los factores involucrados en el desarrollo y la evolución de todas las patologías asociadas a alteraciones de la microbiota”.

Microorganismos no nocivos


Las inmunoglobulinas son proteínas que actúan como anticuerpos y protegen al organismo de los diferentes microorganismos y agentes extraños que lo invaden.

Pero no todos los microorganismos son nocivos, ya que el intestino humano contiene millones de microorganismos que aportan numerosos beneficios.
Estos microorganismos incluyen bacterias, virus y hongos, y también son conocidos como flora intestinal o microbiota, que es esencial para mantener la salud intestinal y la absorción de nutrientes, pero su disfunción puede contribuir a la aparición de determinadas enfermedades.

“En los últimos años se ha visto que el desequilibrio de la microbiota puede participar en el desarrollo y la evolución de diversas patologías como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, pero también enfermedades metabólicas como obesidad y diabetes, alergias y autoinmunidad e incluso algunos tipos de cáncer”, ha recordado Laura Comerma.

Hasta ahora se sabía que la inmunoglobulina A (IgA) regulaba la microbiota intestinal.

“Aunque la importancia de la IgA es indiscutible, hay un porcentaje importante de la población que tiene déficit de esta inmunoglobulina y aun así no desarrolla síntomas de enfermedad. Hasta ahora se creía que la inmunoglobulina M ejercía un papel compensatorio en ausencia de IgA, pero este estudio demuestra el papel de la IgM también como actor fundamental en el proceso de regulación de la microbiota intestinal”, ha apuntado el investigador principal del grupo, Andrea Cerutti. Efefuturo
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Publicado en: Ciencia
Los investigadores del IMIM han descubierto, en un trabajo que publica hoy la revista Immunity, que la inmunoglobulina M (IgM) segregada por el intestino humano actúa para mantener la diversidad y equilibrio de la flora intestinal o microbiota mediante la inclusión y mantenimiento de microorganismos beneficiosos.

Interacción con la microbiota


“Hemos descubierto que además de la inmunoglobulina A (IgA), la inmunoglobulina M (IgM) secretada por el intestino humano interactúa con la microbiota intestinal y participa activamente en el mantenimiento de su diversidad”, han explicado las investigadoras en Biología de la Células B del IMIM y primeras firmantes del artículo, Giuliana Magri y Laura Comerma.
“Además -han añadido- demostramos que esta inmunoglobulina forma parte de un sistema de memoria inmunológica a través del cual nuestro organismo es capaz de reconocer y adaptarse a su entorno microbiano”.

Los investigadores han implementado técnicas experimentales avanzadas y metodologías de análisis masivo de datos y han hecho los análisis con muestras de tejido intestinal humano y no con modelos en ratones cómo es habitual en este tipo de estudios.

“Esto no solo es importante porque la inmunoglobulina M no desempeña el mismo papel en ratones, sino además porque facilita su posterior aplicación”, ha indicado Magri.

“Otra de las conclusiones del trabajo es que la IgM no solo actúa como agente de exclusión y eliminación de microorganismos, sino que además participa activamente en la inclusión y el mantenimiento de microorganismos beneficiosos para nuestra salud”, detalla Magri.

Según la investigadora, “esto aporta información clave para el posterior estudio de los factores involucrados en el desarrollo y la evolución de todas las patologías asociadas a alteraciones de la microbiota”.

Microorganismos no nocivos


Las inmunoglobulinas son proteínas que actúan como anticuerpos y protegen al organismo de los diferentes microorganismos y agentes extraños que lo invaden.

Pero no todos los microorganismos son nocivos, ya que el intestino humano contiene millones de microorganismos que aportan numerosos beneficios.
Estos microorganismos incluyen bacterias, virus y hongos, y también son conocidos como flora intestinal o microbiota, que es esencial para mantener la salud intestinal y la absorción de nutrientes, pero su disfunción puede contribuir a la aparición de determinadas enfermedades.

“En los últimos años se ha visto que el desequilibrio de la microbiota puede participar en el desarrollo y la evolución de diversas patologías como la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa, pero también enfermedades metabólicas como obesidad y diabetes, alergias y autoinmunidad e incluso algunos tipos de cáncer”, ha recordado Laura Comerma.

Hasta ahora se sabía que la inmunoglobulina A (IgA) regulaba la microbiota intestinal.

“Aunque la importancia de la IgA es indiscutible, hay un porcentaje importante de la población que tiene déficit de esta inmunoglobulina y aun así no desarrolla síntomas de enfermedad. Hasta ahora se creía que la inmunoglobulina M ejercía un papel compensatorio en ausencia de IgA, pero este estudio demuestra el papel de la IgM también como actor fundamental en el proceso de regulación de la microbiota intestinal”, ha apuntado el investigador principal del grupo, Andrea Cerutti. Efefuturo

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