INVESTIGACIÓN GUERRAS

Las guerras, desde mucho antes de lo pensado

EFEFUTURO.- Las guerras han sido una constante en las sociedades, pero ¿cuándo ocurrieron los primeros enfrentamientos intergrupales? Un estudio publicado en la revista Nature revela que entre 3.000 y 4.000 años antes de lo pensado: hace unos 10.000 años.

<p>Cráneo encontrado en el yacimiento de Nataruk que muestra múltiples lesiones en la frente en el lado izquierdo. Imagen de Marta Mirazón, quien l

Cráneo encontrado en el yacimiento de Nataruk que muestra múltiples lesiones en la frente en el lado izquierdo. Imagen de Marta Mirazón, quien lidera este proyecto (facilitada por Nature).

En concreto, los investigadores, liderados por Marta Mirazón Lahr y Robert Foley de la Universidad de Cambridge (Reino Unido), describen en este artículo la evidencia de violencia entre dos grupos hace 10.000 años a las orillas del lago Turkana (Kenia).

Para ello, los científicos -implicados en el proyecto In-Africa– analizaron fósiles encontrados en 2012 en el yacimiento de Nataruk, al suroeste del citado lago, donde se hallaron restos humanos de 27 individuos, explica a Efe José Manuel Maíllo Fernández, del departamento de Prehistoria y Arqueología de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED) y uno de los autores del trabajo.

Los restos fósiles pertenecían a 21 adultos (ocho hombres, ocho mujeres y cinco indeterminados) y seis niños todos menores de seis años, a excepción de un adolescente de entre doce y quince años.

Encontraron además un feto de entre seis y ocho meses hallado en la cavidad abdominal de una de las mujeres, lo que supone una de las pruebas de la crueldad y violencia utilizada, ha afirmado Maíllo.

De los 27 individuos, doce de ellos -sus restos fósiles- estaban bajo tierra; el resto, en la superficie.

Maíllo detalla que de estos doce encontrados bajo tierra, diez de ellos mostraron evidencias de violencia perimortem, como marcas de impacto -presumiblemente de flechas– o fracturas por acción violenta, mientras que los otros dos aparecieron con las manos unidas, lo que se puede interpretar como que estaban atados.

“La posición de los cuerpos no seguía ninguna disposición clara, tampoco en su orientación, en una clara evidencia del abandono tras la muerte en una zona lacustre cercana a las orillas del lago Turkana, la misma en la que se produjo la escena”, opina Maíllo.

La razón de la masacre sigue siendo incierta

La razón de la masacre sigue siendo incierta. Los autores especulan que podría ser el resultado de una incursión por los recursos, territoriales o alimenticios, pero también sugieren que simplemente podría haber sido una “respuesta antagónica estándar” entre dos grupos que se encuentran, no se gustan y se pelean.

Estos datos son significativos porque hasta ahora se había vinculado guerra con los primeros productores, además de con sociedades jerarquizadas y sedentarias, añade este científico.

Esqueleto de un hombre hallado boca abajo con una cuchilla de obsidiana en la parte izquierda de su cráneo. Imagen de Marta Mirazón, una de las principales autoras de este estudio.

Además, la violencia se había relacionado con carestía de alimentos, lo que no se daba en esta zona (el lugar donde está este yacimiento es ahora desértico pero hace 10.000 años era una típica sabana africana con abundante fauna que vivía a las orillas del lago).

Los hallazgos de Nataruk suponen, por tanto, el caso más antiguo demostrado científicamente de violencia entre dos grupos de cazadores recolectores y “desafían las teorías sobre el origen y la antigüedad de la guerra”, según la argentina Marta Mirazón.

Y es que hasta ahora, la comunidad científica mantenía que los primeros enfrentamientos intergrupales aparecieron hace unos 6.000 o 7.000 años, pero este trabajo los retrasa entre 3.000 y 4.000 años.

“Pero lo más importante del hallazgo de Nataruk no es su fecha -creo que la violencia intergrupal podría ser incluso más antigua-, sino el hecho de que el conflicto ocurriera entre dos grupos de cazadores recolectores”, señala a Efe Mirazón.

Este trabajo muestra por tanto la primera evidencia científica de violencia hace 10.000 años. No existen aún pruebas de que la guerra -entendida a una escala inferior a la de ahora- pueda ser anterior a esta fecha, aunque los autores de este estudio sugieren que sí.

De lo que sí habla la literatura científica es de una violencia anterior pero en individuos concretos y no en grupos.

“Tenemos pequeñas píldoras puntuales pero por primera vez tenemos en grupos de cazadores recolectores una evidencia de conflicto intergrupal, una guerra”, asegura Maíllo, para quien Nataruk “muestra una ventana de lo que pasó hace 10.000 años”.

A su juicio, hay evidencias que este capítulo podría ser común en otras zonas.

Para llegar a las conclusiones de este trabajo, se hicieron estudios taxonómicos, forenses, tafonómicos, geológicos y físicos, además de un análisis de las herramientas encontradas -responsabilidad, entre otros, de Maíllo-, como las flechas, hechas de una obsidiana no identificada en la zona que indica que el grupo que las lanzó podría ser de otra parte. EFEfuturo

Etiquetado con: , ,
Publicado en: Humanidades

10:00

BANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250

BANNER_I-a-la-carta_cibertienda_300X250

CyT en 60 minutos #CyTen60min

DialogosComunicación_300x125_SmartCity

DialogosComunicación_300x125_SmartCity

verde_gif_300x90

verde_gif_300x90Blogs de ciencia y tecnología

Blogosfera de Ciencia y Tecnología

Información medioambiental
Map

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Login

Registro | Contraseña perdida?