MUJERES CIENCIA

El Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha contra la desigualdad

Efefuturo.- El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia se celebra hoy con decenas de actos en varios países, también en España, donde la desigualdad sigue presente en la ciencia pese a los avances de los últimos años.

EFE/Manuel Bruque.EFE/Manuel Bruque.

La falta de mujeres en puestos de responsabilidad en organismos públicos de investigación o en universidades o algunos estereotipos sexistas son algunos de los problemas que hacen que persista esta brecha de género y “techo de cristal” en la carrera investigadora.

Los actos para conmemorar este día, declarado por Naciones Unidas desde 2015, comenzaron a principios de semana. En España se han unido centros de investigación, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); sociedades, como la Real Sociedad Matemática Española; y centros docentes como la Universidad de Granada.

Así, se ha podido y podrá de disfrutar de talleres, exposiciones, charlas, visitas guiadas a laboratorios o citas con investigadoras para celebrar este día, con el que Naciones Unidas quiere dar visibilidad a las mujeres científicas y promover la participación plena de las mujeres y niñas en educación y toma de decisiones.

Muchas de estas actividades están coordinadas por el colectivo “11 de febrero” (www.11defebrero.org).

La desigualdad en cifras

Coincidiendo con esta fecha, la Secretaría de Estado de I+D+i presentó el informe “Científicas en Cifras 2015“, según el cual el porcentaje de mujeres investigadoras en España es del 39 por ciento, un dato que aunque supera en seis puntos a la media de la UE (del 33%), está prácticamente estancado desde hace una década.

No obstante, en España ya se doctoran el mismo número de mujeres que de hombres, una situación que no ocurre en la Europa de los 28 y que refleja un “lento pero esperanzador” avance hacia la igualdad.

Eso sí, cuando más alta es la escala y el rango del puesto, mayor es el sesgo de género: el 79 % de los cargos de dirección y cátedras de las universidades públicas están ocupados por hombres y solo un 21 % por mujeres, una proporción que, sin embargo, no es tan acusada en los centros privados donde los varones suponen el 57 % de estos puestos frente al 43 % de mujeres.

La brecha de género en los órganos de gobierno es demoledora: en 2015 sólo había una mujer rectora en toda España (en la Universidad de Granada), y ninguna dirigía alguno de los ocho organismos públicos de investigación.

Estereotipos, los grandes enemigos

Desde la Comisión Mujeres y Ciencia del CSIC, su presidenta, Pilar López Sancho, recuerda un estudio reciente de la revista Science, que concluía que los estereotipos sexuales sobre capacidades intelectuales empiezan a partir de los 6 años de edad e influencian los intereses de los niños de ahí en adelante.

Dos niñas participan en un campamento tecnológico este verano. Imagen cedida por la UPM.

Dos niñas participan en un campamento tecnológico. Imagen cedida por la UPM.

En el caso de las niñas, con 6 años eran menos proclives que los niños a creer que los miembros de su propio sexo pudieran ser intelectualmente brillantes.

“Para combatir esa tendencia es muy importante que las niñas sepan que tienen exactamente las mismas capacidades que los niños para llegar a ser científicas”, subraya en una nota.

Precisamente, con esta idea nació el proyecto No-Nancies de Pilar Montañés, investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias, en el que fotografía a científicas en su labor y a “niñas observándolas, quizás aspirando a emularlas al llegar a adultas”. Efefuturo

Etiquetado con: ,
Publicado en: Ciencia

La falta de mujeres en puestos de responsabilidad en organismos públicos de investigación o en universidades o algunos estereotipos sexistas son algunos de los problemas que hacen que persista esta brecha de género y “techo de cristal” en la carrera investigadora.

Los actos para conmemorar este día, declarado por Naciones Unidas desde 2015, comenzaron a principios de semana. En España se han unido centros de investigación, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC); sociedades, como la Real Sociedad Matemática Española; y centros docentes como la Universidad de Granada.

Así, se ha podido y podrá de disfrutar de talleres, exposiciones, charlas, visitas guiadas a laboratorios o citas con investigadoras para celebrar este día, con el que Naciones Unidas quiere dar visibilidad a las mujeres científicas y promover la participación plena de las mujeres y niñas en educación y toma de decisiones.

Muchas de estas actividades están coordinadas por el colectivo “11 de febrero” (www.11defebrero.org).

La desigualdad en cifras

Coincidiendo con esta fecha, la Secretaría de Estado de I+D+i presentó el informe “Científicas en Cifras 2015“, según el cual el porcentaje de mujeres investigadoras en España es del 39 por ciento, un dato que aunque supera en seis puntos a la media de la UE (del 33%), está prácticamente estancado desde hace una década.

No obstante, en España ya se doctoran el mismo número de mujeres que de hombres, una situación que no ocurre en la Europa de los 28 y que refleja un “lento pero esperanzador” avance hacia la igualdad.

Eso sí, cuando más alta es la escala y el rango del puesto, mayor es el sesgo de género: el 79 % de los cargos de dirección y cátedras de las universidades públicas están ocupados por hombres y solo un 21 % por mujeres, una proporción que, sin embargo, no es tan acusada en los centros privados donde los varones suponen el 57 % de estos puestos frente al 43 % de mujeres.

La brecha de género en los órganos de gobierno es demoledora: en 2015 sólo había una mujer rectora en toda España (en la Universidad de Granada), y ninguna dirigía alguno de los ocho organismos públicos de investigación.

Estereotipos, los grandes enemigos

Desde la Comisión Mujeres y Ciencia del CSIC, su presidenta, Pilar López Sancho, recuerda un estudio reciente de la revista Science, que concluía que los estereotipos sexuales sobre capacidades intelectuales empiezan a partir de los 6 años de edad e influencian los intereses de los niños de ahí en adelante.

Dos niñas participan en un campamento tecnológico este verano. Imagen cedida por la UPM.

Dos niñas participan en un campamento tecnológico. Imagen cedida por la UPM.

En el caso de las niñas, con 6 años eran menos proclives que los niños a creer que los miembros de su propio sexo pudieran ser intelectualmente brillantes.

“Para combatir esa tendencia es muy importante que las niñas sepan que tienen exactamente las mismas capacidades que los niños para llegar a ser científicas”, subraya en una nota.

Precisamente, con esta idea nació el proyecto No-Nancies de Pilar Montañés, investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias, en el que fotografía a científicas en su labor y a “niñas observándolas, quizás aspirando a emularlas al llegar a adultas”. Efefuturo

RSS Feed desconocido

Uso de cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

Login

Registro | Contraseña perdida?