CIENCIA ECOLOGÍA

Premio BBVA al científico que descubrió las condiciones de la extinción

EFEFUTURO.- La Fundación BBVA ha otorgado hoy su prestigioso premio Fronteras del Conocimiento en Ecología y Biología de la Conservación al ecólogo finlandés, Ilkka Hanski, descubridor del umbral de extinción de una especie en hábitats fragmentados o desquebrajados por la acción humana.

Premio BBVA al científico que descubrió las condiciones de la extinción

Combinando trabajos de campo y modelos matemáticos, el científico finlandés ha conseguido medir cómo un hábitat fragmentado (por carreteras, urbanizaciones o cualquier otra actividad humana) afecta a las diferentes especies que en el habitan.


El jurado, presidido por Georgina Mace, catedrática de Biodiversidad de University College de Londres, ha destacado que la labor científica de Hanski ha sido “fundamental” para la conservación de la biodiversidad en todo en mundo.


Entre otras cosas, su conocimiento ha contribuido al diseño de áreas protegidas en todo el mundo, a la creación de corredores ecológicos, la elaboración de estudios de impacto o la definición de estrategias de conservación ante situaciones de pérdida o deterioro de hábitat por causas como la deforestación, la urbanización o el cambio climático.


Hanski, catedrático de Zoología de la Universidad de Helsinki, ha centrado su investigación durante las últimas tres décadas en el pionero estudio de la biología de las metapoblaciones, una nueva rama de la ecología que analiza la persistencia de especies distribuidas en fragmentos de hábitat distintos, cuyas poblaciones se mantienen conectadas por procesos de colonización.


En ese contexto, Hanski ha cifrado el número, tamaño y conectividad entre poblaciones necesario para que una especie sobreviva frente al deterioro y pérdida de su hábitat.


Asimismo, los modelos matemáticos desarrollados por el premiado permiten cuantificar el grado máximo de fracturación del hábitat que tolera una determinada especie, o dicho con otras palabras “a determinar el umbral crítico más allá del cual la fragmentación resulta fatal, y la especie se extingue”.


“La acción humana aumenta el grado de fragmetación, por lo tanto es importante entender cuáles son las consecuencias. La teoría de las metapoblaciones ayuda a diseñar estrategias para aumentar la supervivencia de una población”, ha dicho el científico en una teleconferencia de prensa.


En sus investigaciones, Hanski ha escogido una amplia región en las Islas Aland, en el Báltico, como laboratorio natural, al tratarse de una zona de prados secos idóneos como hábitat fragmentado.


En ella ha estudiado un organismo modelo: la mariposa doncella punteada (Meliktaea cinxia), de la que él y su equipo han elaborado un censo anual en cada prado, cuyos resultados han permitido perfeccionar sus modelos y poner a prueba sus predicciones.


“El concepto de la biología de la metapoblación ha sido incorporado hoy a muchas áreas diferentes de la investigación”, ha recordado el científico.


Entre esas áreas están la oncología para estudiar el comportamiento de las células en un tumor, o la epidemiología, donde el conocimiento sobre el tamaño crítico de una red de metapoblaciones puede ser útil para combatir una epidemia.


El premiado dirige desde 2012 el centro de Investigación en Metapoblaciones de la Universidad de Helsinki, donde su teoría se aplica a otras áreas de la ciencia, como es el caso de la salud humana.


En esa línea, Hanski ha estudiado cómo el grado de biodiversidad al que se exponen las personas está relacionado con el comportamiento de su microbioma (el conjunto de microorganismos que se localizan de manera normal en distintos sitios del cuerpo), y tiene repercusión en el sistema inmune.EFEfuturo


 
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Publicado en: Ciencia

Combinando trabajos de campo y modelos matemáticos, el científico finlandés ha conseguido medir cómo un hábitat fragmentado (por carreteras, urbanizaciones o cualquier otra actividad humana) afecta a las diferentes especies que en el habitan.


El jurado, presidido por Georgina Mace, catedrática de Biodiversidad de University College de Londres, ha destacado que la labor científica de Hanski ha sido “fundamental” para la conservación de la biodiversidad en todo en mundo.


Entre otras cosas, su conocimiento ha contribuido al diseño de áreas protegidas en todo el mundo, a la creación de corredores ecológicos, la elaboración de estudios de impacto o la definición de estrategias de conservación ante situaciones de pérdida o deterioro de hábitat por causas como la deforestación, la urbanización o el cambio climático.


Hanski, catedrático de Zoología de la Universidad de Helsinki, ha centrado su investigación durante las últimas tres décadas en el pionero estudio de la biología de las metapoblaciones, una nueva rama de la ecología que analiza la persistencia de especies distribuidas en fragmentos de hábitat distintos, cuyas poblaciones se mantienen conectadas por procesos de colonización.


En ese contexto, Hanski ha cifrado el número, tamaño y conectividad entre poblaciones necesario para que una especie sobreviva frente al deterioro y pérdida de su hábitat.


Asimismo, los modelos matemáticos desarrollados por el premiado permiten cuantificar el grado máximo de fracturación del hábitat que tolera una determinada especie, o dicho con otras palabras “a determinar el umbral crítico más allá del cual la fragmentación resulta fatal, y la especie se extingue”.


“La acción humana aumenta el grado de fragmetación, por lo tanto es importante entender cuáles son las consecuencias. La teoría de las metapoblaciones ayuda a diseñar estrategias para aumentar la supervivencia de una población”, ha dicho el científico en una teleconferencia de prensa.


En sus investigaciones, Hanski ha escogido una amplia región en las Islas Aland, en el Báltico, como laboratorio natural, al tratarse de una zona de prados secos idóneos como hábitat fragmentado.


En ella ha estudiado un organismo modelo: la mariposa doncella punteada (Meliktaea cinxia), de la que él y su equipo han elaborado un censo anual en cada prado, cuyos resultados han permitido perfeccionar sus modelos y poner a prueba sus predicciones.


“El concepto de la biología de la metapoblación ha sido incorporado hoy a muchas áreas diferentes de la investigación”, ha recordado el científico.


Entre esas áreas están la oncología para estudiar el comportamiento de las células en un tumor, o la epidemiología, donde el conocimiento sobre el tamaño crítico de una red de metapoblaciones puede ser útil para combatir una epidemia.


El premiado dirige desde 2012 el centro de Investigación en Metapoblaciones de la Universidad de Helsinki, donde su teoría se aplica a otras áreas de la ciencia, como es el caso de la salud humana.


En esa línea, Hanski ha estudiado cómo el grado de biodiversidad al que se exponen las personas está relacionado con el comportamiento de su microbioma (el conjunto de microorganismos que se localizan de manera normal en distintos sitios del cuerpo), y tiene repercusión en el sistema inmune.EFEfuturo


 

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