CAMBIO CLIMÁTICO

La información que guarda Zelandia sobre el cambio climático

La información recogida en Zelandia, el continente sumergido en aguas del Pacífico y separado de Australia y la Antártida hace 80 millones de años, aportan más datos sobre el cambio climático y los terremotos.

<p>epa02689856 The ship 'JOIDES Resolution' is seen in the harbor of Puntarenas, Costa Rica, 15 April 2011. The ship is the center of an investigation

epa02689856 The ship 'JOIDES Resolution' is seen in the harbor of Puntarenas, Costa Rica, 15 April 2011. The ship is the center of an investigation of Costa Rica's deepest ocean studying the formation of the crust and the inception of earthquakes. EPA/JEFFREY ARGUEDAS

Alegret, micropaleontóloga, ha sido la única científica española en la tripulación que durante dos meses ha participado junto a otros 31 científicos en la expedición científica al océano Pacífico a bordo del buque de perforación Joides Resolution, en el marco del International Ocean Discovery Program (IODP), que ha financiado la expedición con más de 12 millones de euros.

La científica analiza ahora los microfósiles obtenidos en seis perforaciones del fondo marino del nuevo continente, que con una superficie sumergida de unos 5 millones de kilómetros cuadrados, solo emergen Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, informan fuentes de la Universidad de Zaragoza en una nota de prensa.
Límites de Zelandia. Imagen de la web de la Sociedad Geológica Americana (GSA).


Según la micropaleontóloga, los resultados de los primeros estudios, realizados durante la expedición, “han sido asombrosos porque han cambiado lo poco que se sabía sobre este continente oculto”.

“Nos han permitido conocer qué aspecto tenía hace millones de años, cómo evolucionó como un continente independiente tras separarse de Australia y la Antártida hace 80 millones de años, cómo cambió la profundidad de sus mares a lo largo del tiempo, en qué momentos emergió y se hundió, condicionando las migraciones de las especies, las corrientes oceánicas y el clima global, ha destacado.

Alegret explica que también se ha podido precisar el movimiento de las placas tectónicas, que parece tener relación con la formación del Anillo de Fuego del Pacífico.

Son resultados que “aportan información sobre el cambio climático y sobre procesos geológicos fundamentales, con implicaciones en la prevención de riesgos geológicos como el vulcanismo o los terremotos”, apunta.

Sondeos en el Océano Pacífico


En este viaje científico se han realizado sondeos en el fondo marino en seis puntos del Pacífico suroeste, en el Mar de Tasmania.

Se han recuperado más de 2,5 kilómetros de sondeos que contienen los sedimentos depositados en Zelandia durante los últimos 70 millones de años, y en los que han quedado registrados no sólo los movimientos de las placas tectónicas y la evolución de este continente, sino también los cambios climáticos globales.

“Y esto constituye simplemente un análisis previo para poder planificar los estudios detallados que llevaremos a cabo durante los próximos años”, subraya la investigadora, quien anuncia que “en enero de 2018 realizaremos los muestreos detallados de los sondeos en las instalaciones del IODP en College Station, Texas”.



Las muestras seleccionadas por Alegret serán estudiadas en la Universidad de Zaragoza, en colaboración con grupos de investigación internacionales, se prevé publicar los primeros resultados a lo largo de 2018.

Laia Alegret es paleontóloga, pertenece al Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza y es miembro del Grupo del IUCA que investiga la extinción y reconstrucción paleoambiental desde el Cretácido al Cuaternario. Su experiencia en el estudio de fósiles microscópicos permitió que fuera seleccionada para esta expedición. Efefuturo
Alegret, micropaleontóloga, ha sido la única científica española en la tripulación que durante dos meses ha participado junto a otros 31 científicos en la expedición científica al océano Pacífico a bordo del buque de perforación Joides Resolution, en el marco del International Ocean Discovery Program (IODP), que ha financiado la expedición con más de 12 millones de euros.

La científica analiza ahora los microfósiles obtenidos en seis perforaciones del fondo marino del nuevo continente, que con una superficie sumergida de unos 5 millones de kilómetros cuadrados, solo emergen Nueva Zelanda y Nueva Caledonia, informan fuentes de la Universidad de Zaragoza en una nota de prensa.
Límites de Zelandia. Imagen de la web de la Sociedad Geológica Americana (GSA).


Según la micropaleontóloga, los resultados de los primeros estudios, realizados durante la expedición, “han sido asombrosos porque han cambiado lo poco que se sabía sobre este continente oculto”.

“Nos han permitido conocer qué aspecto tenía hace millones de años, cómo evolucionó como un continente independiente tras separarse de Australia y la Antártida hace 80 millones de años, cómo cambió la profundidad de sus mares a lo largo del tiempo, en qué momentos emergió y se hundió, condicionando las migraciones de las especies, las corrientes oceánicas y el clima global, ha destacado.

Alegret explica que también se ha podido precisar el movimiento de las placas tectónicas, que parece tener relación con la formación del Anillo de Fuego del Pacífico.

Son resultados que “aportan información sobre el cambio climático y sobre procesos geológicos fundamentales, con implicaciones en la prevención de riesgos geológicos como el vulcanismo o los terremotos”, apunta.

Sondeos en el Océano Pacífico


En este viaje científico se han realizado sondeos en el fondo marino en seis puntos del Pacífico suroeste, en el Mar de Tasmania.

Se han recuperado más de 2,5 kilómetros de sondeos que contienen los sedimentos depositados en Zelandia durante los últimos 70 millones de años, y en los que han quedado registrados no sólo los movimientos de las placas tectónicas y la evolución de este continente, sino también los cambios climáticos globales.

“Y esto constituye simplemente un análisis previo para poder planificar los estudios detallados que llevaremos a cabo durante los próximos años”, subraya la investigadora, quien anuncia que “en enero de 2018 realizaremos los muestreos detallados de los sondeos en las instalaciones del IODP en College Station, Texas”.



Las muestras seleccionadas por Alegret serán estudiadas en la Universidad de Zaragoza, en colaboración con grupos de investigación internacionales, se prevé publicar los primeros resultados a lo largo de 2018.

Laia Alegret es paleontóloga, pertenece al Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza y es miembro del Grupo del IUCA que investiga la extinción y reconstrucción paleoambiental desde el Cretácido al Cuaternario. Su experiencia en el estudio de fósiles microscópicos permitió que fuera seleccionada para esta expedición. Efefuturo

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