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“Competimos con equipos con un apoyo mucho más decidido de sus países”

Santiago García-Burillo ha puesto su mirada en la galaxia Messier 77 (NGC1068), a unos 47 millones de años luz de su mesa de trabajo. Gracias al telescopio ALMA, este astrónomo español espera obtener más información sobre la formación de nuevas estrellas y la alimentación del agujero negro supermasivo que se encuentra en su centro. Cuenta con el esfuerzo de una veintena de investigadores de España, Francia, Alemania, Italia, Reino Unido, Holanda y Estados Unidos, a los que dirige.


CRISTINA GALLARDO – Su objeto de estudio constituye uno de los elementos más grandes del catálogo Messier -la lista de 110 objetos del universo elaborada por el famoso astrónomo francés-,  fácil de ver incluso con telescopios pequeños, allá por la constelación Cetus. Se trata de una enorme galaxia espiral, con brazos largos y luminosos.





Las observaciones con el telescopio ALMA permitirán a García-Burillo,  miembro del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), separar la emisión de unos y otros componentes del gas molecular con una precisión sin precedentes, para comprender mejor los mecanismos de retroalimentación que se dan entre el agujero negro y el material que le rodea. Sus primeros resultados podrían publicarse a finales de este año.




¿Qué hace a esta galaxia tan especial?



Se trata de una galaxia “starburst”, es decir, en ella se están formando enormes cantidades de estrellas. Al mismo tiempo, también es una galaxia activa, es decir, su agujero negro central está siendo alimentado. Estos dos procesos, esenciales a la hora de comprender la formación y la evolución de las galaxias en el universo, se pueden estudiar simultáneamente en este objeto mediante las observaciones diseñadas en nuestro proyecto.




¿Qué se podría aprender de su estudio?



Con nuestras observaciones podemos estudiar los mecanismos que permiten al gas perder su momento angular en su viaje hacia el agujero negro central. Además, podemos abordar en detalle, la influencia que la actividad tiene en las propiedades físico-químicas del gas molecular.




¿Cuál es la dificultad principal para ello?



Procesar adecuadamente la gran cantidad de información obtenida en estas observaciones requiere tanto de medios técnicos como humanos. Además, debemos conjugar esto con la existencia de un plazo estricto de derecho de propiedad sobre los datos de 12 meses, que expira a finales del 2013.




¿Qué tal han sido las primeras observaciones con el ALMA? 



Recibimos y procesamos los primeros datos el pasado enero. Las observaciones son de una excelente calidad, superan los requerimientos del proyecto aceptado y van mas allá de nuestras expectativas iniciales en lo que se refiere a la cantidad y a la calidad de los resultados alcanzados.




¿Cómo se siente un astrónomo cuando le puede poner las manos encima a un telescopio tan potente como el ALMA?



Es un privilegio, y también una gran responsabilidad, disponer de un instrumento que ofrece, en longitudes de onda milimétrica, una riqueza de información que es comparable a la que ofrece el telescopio Espacial Hubbleen el óptico e infrarrojo cercano.




Los expertos que trabajáis con instrumentos fruto de grandes cooperaciones internacionales como el ALMA, ¿os sentís más a salvo de los recortes en ciencia? ¿Os preocupa menos que vuestro proyecto pueda truncarse por un recorte de financiación?



Los recortes nos pueden afectar en gran medida. Un proyecto de esta naturaleza requiere de personal científico de apoyo (estudiantes, investigadores contratados…), medios informáticos y un presupuesto mínimo para la realización de estancias y viajes de trabajo, dado que se trata de un proyecto internacional. Nada de lo anterior parece garantizado dadas las circunstancias actuales.




¿Cómo es el ambiente de trabajo entre los distintos equipos seleccionados para utilizar este telescopio? ¿Existe cierta competencia sana por ser los primeros en obtener resultados?

La inmensa mayoría de los investigadores del proyecto que lidero hemos trabajado con anterioridad. Estamos hablando de equipos internacionales consolidados con un amplio historial de colaboraciones en temas muy similares. La competencia con otros grupos diferentes al nuestro existe y es absolutamente necesaria. Competimos con equipos que cuentan con un apoyo más decidido de las administraciones de sus países a la hora de proveer los medios necesarios.





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