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Confirmado: las ballenas jorobadas buscan su alimentación en el fondo de los océanos

Ésta es una ballena jorobada con una cicatriz en su mandíbula. Los científicos explican que este tipo de lesiones son producidas, en ocasiones, por la alimentación en el fondo del oceáno. Imagen cortesía de NOAA/Stellwagen Bank National Marine Sanctuary.


 

El estudio de la Universidad de New Hampshire muestra, por primera vez, este patrón de comportamiento alimenticio en estos animales.

Las ballenas jorobadas son conocidas por la complejidad de sus técnicas alimenticias, lo que incluye atrapar a los camarones y otras presas con redes de burbujas que producen y engullir dos terceras partes de su peso en agua cargada de presas. Ahora, un grupo de científicos ha confirmado que las ballenas jorobadas del sur del Golfo de Maine están empleando más tiempo que nunca en alimentarse en el fondo oceánico que en cualquier otra parte. Debido a que enredarse en los aparejos utilizados para la pesca es un riesgo para estos animales, este hallazgo tiene consecuencias para los equipos de aparejos que se utilizan para pescar en el fondo, como por ejemplo, los empleados para capturar a las langostas.

“Las jorobadas no eran conocidas como una raza que se alimentara en el fondo marítimo, y ahora este patrón de conducta es el dominante en esta región –explica el profesor de Visualización de Datos de la Universidad del Estado de New Hampshire, y líder del trabajo publicado en el periódico Marine Mammal Science, Colin Ware-. Se trata de una especie preeminente y hasta ahora nadie conocía cómo estaba llevando a cabo la mayor parte de su alimentación”.

Ware, que forma parte del Center for Coastal and Ocean Mapping de la Universidad de New Hampshire, y su equipo de colaboradores, en el que se incluyen David Wiley, del Stellwagen Bank National Marine Sanctuary of the National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) y Ari Friedlaender, del Duke University Marine Administration Laboratory and Pratt School of Engineering, recogieron datos de 52 ballenas jorobadas en el Stellwagen Bank National Marine Sanctuary y en el Great South Channel situado cerca de Cape Cod, en Massachussets. Los fondos para la investigación han sido aportados por la Office of Naval Research, el National Oceanopraphic Partnership Program y la Office of National Marine Sanctuaries.

Adhiriendo DTGAs –es decir, chips de grabación sincronizada del movimiento y el sonido- a la espalda de las ballenas por medio de copas de succión, los investigadores pudieron monitorizar por primera vez los movimientos de las ballenas bajo la superficie del océano. El programa TrackPlot, una herramienta de software específicamente desarrollada por Ware, trasladaba los datos de los sensores a una banda tridimensional que ilustraba los caminos de las ballenas tal y como ellas repetidamente hacían en sus zambullidas hacia el fondo del océano, girando sobre sí mismas, inclinando hacia abajo sus cabezas y alimentándose de los pececillos ‘sand lance’, que tan abundante son en esa zona.

A partir de los datos que recopilaron entre 2004 y 2009, Ware y su equipo identificaron tres tipos distintos de comportamientos durante lo que ellos llamaron ‘alimentación con giros laterales en el fondo’: giros laterales simples, giros laterales inversos y cucharadas repetitivas. Los datos de los chips confirmaron la alimentación en el fondo del océano que los científicos habían sospechado a partir de las cicatrices en las mandíbulas de algunas ballenas.

Los datos almacenados no sólo mostraron que estas jorobadas, “de lejos las más acrobáticas de todas las ballenas barbudas”, en palabras de Ware, estaban llevando a cabo alimentación de fondo con giros laterales y cucharadas, sino que, además, indicaron que esta alimentación de profundidad no incluía las arremetidas que previamente se habían asumido como el principal comportamiento alimenticio de las ballenas.

En la alimentación por arremetidas, las ballenas aceleran para propulsar agua cargada de presa en sus bocas extendidas. Después, filtran el agua hacia el exterior a través de los filamentos con aspecto de pelos de sus barbas y retienen a las presas. Los datos de los transmisores mostraron que las ballenas que se alimentaban en el fondo se movían a una velocidad muy baja como para caracterizar el comportamiento que estaban llevando a cabo como de alimentación por arremetidas.

Mientras tanto, una Crittercam, que es una video cámara inventada por National Geographic Society que ofrece el punto de vista del ojo de una ballena, sujeta a una de las jorobadas aportó conocimientos adicionales sobre el comportamiento de las ballenas durante el tiempo que se encuentran en el fondo del mar.

Ware advierte de que queda mucho por aprender de lo que las ballenas hacen cuando se encuentra en las profundidades. “El gran misterio es que todavía no sabemos con exactitud cómo se alimentan. Aún desconocemos el mecanismo que siguen”, concluye.
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