Inicio / Entrada de Blog / Cultivando la Web del mañana. Por Martín Álvarez-Espinar

Cultivando la Web del mañana. Por Martín Álvarez-Espinar

Captura de EFEfuturo.com
 

Cuando en 1989 Tim Berners-Lee propuso un esbozo de la World Wide Web no se podía imaginar hasta dónde iba a llegar su invención, hoy indispensable en cualquier sector de nuestra sociedad. La Web, inicialmente ideada como una herramienta de gestión del conocimiento científico, comenzó a extenderse de forma imparable aunque controlada, evolucionando en torno a las necesidades de la sociedad, transformando sectores industriales por completo e impulsado movimientos sociales en todo el mundo.

Esta herramienta ha relativizado las distancias y los negocios se han adaptado a los perfiles y preferencias concretas de cada persona, en lo que se podría considerar una invasión (consentida) de la intimidad. La Web es una cuna de oportunidades que ha revolucionado los modelos de negocio tradicionales. Hoy en día vemos casos como el de Facebook, una empresa de 4.600 empleados que ha conseguido almacenar, y muchas veces exponer, las intimidades de más de 1.000 millones de usuarios –el 15% de la población mundial– en menos de una década.

Esta transformación no ha hecho más que comenzar, ya que las tecnologías móviles hacen posible el paso hacia la plena ubicuidad de la red. Contando con casi tantas líneas de telefonía móvil como personas hay en el planeta, hoy en día no es sorprendente ver electrodomésticos, automóviles o paneles informativos conectados a Internet. Todo esto, unido al despliegue masivo de nuevas redes inalámbricas en los países en vías de desarrollo para conectar a las regiones aisladas, posiciona a la Web como “la” plataforma de comunicación para miles de millones de nuevos usuarios de internet –potenciales clientes, en muchos casos– en los años venideros.

Además de tener en cuenta estos mercados emergentes, para construir los fundamentos de la Web del futuro se evoluciona el paradigma de la Web tradicional, compuesta por páginas web y documentos, hacia una nube de información comprensible por las máquinas que coexiste con los documentos destinados a las personas. El procesamiento de esta colosal cantidad de datos semánticos ofrecerá más oportunidades aún. Información es poder, y procesada adecuadamente, más aún. De momento, podemos observar que los buscadores nos ofrecen resultados más ricos, precisos y adecuados a lo que consultamos –si buscamos el título de una película, Google nos devuelve resultados concretos sobre la película como su presupuesto, imágenes, reparto, etc.

El mayor reto para asegurar el futuro de la Web es asegurar la confianza de aquellos que la usan, y esto va más allá del aspecto tecnológico. En muchas ocasiones no somos conscientes de la cantidad de información personal valiosa que ofrecemos a otros para que la almacenen en la nube. Además de dejar rastros de los sitios por los que navegamos, no siempre nos preocupamos por cuestiones sobre el posible trato que pueden hacer con las fotos o vídeos (personales) que publicamos, comentarios en Twitter que delatan el lugar donde estamos, dónde hemos comido, nuestra religión o aficiones. Trabajamos por la creación de mejores tecnologías pero aún debe hacerse una gran labor en la educación de las nuevas generaciones, simplemente para que se aplique el sentido común.

Por Martín Álvarez Espinar

Director W3C España
(Sin votaciones)
Cargando…