Inicio / Entrada de Blog / Demuestran que el cerebro silencia sus voces internas para no confundirlas con las del exterior

Demuestran que el cerebro silencia sus voces internas para no confundirlas con las del exterior

Demuestran que el cerebro silencia sus voces internas para no confundirlas con las del exterior

La experimentación con el cerebro de ratones ha permitido al equipo científico desvelar cómo el cerebro silencia sus órdenes internas para que no seanconfundidas con las voces de los otros.


 

El estudio establece la relación entre el córtex motor secundario y el córtex auditivo, que podría ser esencial para tratar desórdenes como la esquizofrenia.

Durante una conversación normal, el cerebro humano está ajustando constantemente el volumen para suavizar la propia voz y alzar las voces de los otros dentro del mismo escenario interno. Esta habilidad para distinguir entre los sonidos generados por los propios movimientos y esos otros que proceden del mundo exterior es importante no sólo para ponerse al día con los cotilleos en la oficina, sino también para aprender cómo hablar o tocar un instrumento musical.

Ahora, un grupo de investigadores ha desarrollado el primer diagrama del circuito cerebral que habilita que pueda suceder esta compleja interacción entre el sistema motor y el sistema auditivo.  El trabajo aparece en el último número de The Journal of Neuroscience bajo el título A Circuit for Motor Cortical Modulation of Auditory Cortical Activity, y podría ayudar a obtener nuevos conocimientos sobre la esquizofrenia y otros trastornos del ánimo que aparecen cuando este circuito se enreda y el individuo escucha voces que el resto no escucha. La investigación se ha llevado a cabo gracias a los fondos del sistema de becas del National Institutes of Health.

“Nuestro hallazgo es importante porque facilita el proyecto para entender cómo el cerebro se comunica consigo mismo, y cómo esa comunicación puede interrumpirse y ocasionar enfermedades –explica el Doctor Richard Mooney, autor principal de la investigación y profesor de Neurobiología en la facultad de Medicina de la Universidad de Duke-. Normalmente, las regiones motoras avisarían a las auditivas de que están dando una orden para hablar, por lo que las dejarían preparadas para el sonido. Pero en las psicosis, puede que la persona no sea capaz de distinguir entre la actividad de su sistema motor y del de otra persona ajena, y que crea que los sonidos que proceden del interior de su propio cerebro son externos”.

Los investigadores han mantenido durante mucho tiempo la conjetura de que el movimiento del circuito neuronal para expresarse –lo que incluye igualmente formular una opinión o presionar las teclas de un piano- también alimentaba el sistema eléctrico que siente los sonidos. Pero la naturaleza de las células nerviosas que aportan esos datos, y cómo ellas interactúan de forma efectiva para ayudar al cerebro a anticiparse al sonido inminente, era algo completamente desconocido.

En este estudio, Mooney ha empleado tecnología inventada por el Doctor y profesor asociado de Biología Celular de la Universidad de Duke Fan Wang para trazar todas las corrientes que se producen en el córtex auditivo, la región del cerebro que interpreta los sonidos. Aunque los científicos encontraron que un cierto número de áreas diferentes del cerebro hacían transmisiones al córtex auditivo, su interés se centró en una región llamada córtex motor secundario, o M2, porque es la responsable del envío de señales motoras directamente al bulbo raquídeo y la médula espinal.

“Eso sugiere que esas neuronas están aportando una copia de las órdenes motoras directamente al sistema auditivo –detalla el Doctor David M. Schneider, coautor del estudio y miembro postdoctoral en el laboratorio de Mooney-. En otras palabras, envían una señal que dice ‘muévete’, pero también lanzan una señal al sistema auditivo diciendo: ‘me voy a mover’”.

Una vez descubierta esta conexión, los investigadores exploraron qué tipo de influencia estaba teniendo esta interacción en el proceso de escucha o audición. Tomaron porciones de tejido del cerebro de un ratón y manipularon específicamente las neuronas que conducían de la región M2 hasta el córtex auditivo. Así encontraron que, de hecho, estimulando esas neuronas disminuían la actividad del córtex auditivo.

“Ese hecho cuadró estupendamente con nuestras expectativas –confirma Ander Nelson, coautor del trabajo y estudiante en el laboratorio de Mooney-. Gracias a ese hallazgo, podemos afirmar que ésta es la manera en la que cerebro silencia o suprime los sonidos que proceden de nuestras propias acciones”.

Finalmente, el equipo científico llevó a cabo tests con estos circuitos en animales vivos, poniendo en marcha las neuronas motoras en ratones anestesiados y comprobando luego cómo respondía el córtex auditivo. Habitualmente, los ratones les cantan a los otros por medio de un tipo de sonido llamado vocalizaciones ultrasónicas, que son demasiado agudos para que el oído humano los escuche. Los investigadores volvieron a ponerle esas vocalizaciones ultrasónicas al ratón una vez que le habían activado el córtex motor y descubrieron que las neuronas se volvían mucho menos receptivas a los sonidos.

“Parece que el rol funcional que esas neuronas desempeñan en el proceso auditivo es el del lograr que los sonidos que la persona misma genera permanezcan silenciosos –confirma Mooney-. La respuesta que queremos obtener ahora es si éste es el mecanismo que está siendo utilizado cuando un animal está, de hecho, en movimiento. Ése es el vínculo que no tenemos todavía y que se ha convertido en el objeto de las investigaciones que tenemos en curso en este momento”.

Una vez que los científicos han establecido los fundamentos básicos del circuito, pueden comenzar a investigar si alterándolo podrían inducir alucinaciones auditivas, o quizás, eliminarlas de los modelos de esquizofrenia.

 

 
(Sin votaciones)
Cargando…