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Descubierto el fósil más antiguo de insectos apareándose

Descubierto el fósil más antiguo de insectos apareándose
Científicos chinos han descubierto en el noreste de China el fósil más antiguo de insectos durante el apareamiento, perteneciente al Jurásico Medio. La investigación presenta una pareja de ejemplares de la familia de los cercopoideos copulando. Se trata de una especie que salta de planta en planta de manera similar a las pequeñas ranas. El fósil está bien preservado y muestra la posición de apareamiento vientre a vientre para la inserción del órgano reproductor masculino en el aparato reproductor femenino.
El equipo de la Capital Normal University de Pekín, dirigido por Dong Ren, ha publicado su estudio en la revista PLoS ONE. Los registros fósiles del apareamiento de insectos resultan escasos y son de vital importancia para conocer la posición y la orientación de los genitales en las primeras etapas de la evolución.
El resto más antiguo de insectos copulando hasta la fecha sugiere que la simetría genital de estos animales y la posición de apareamiento han permanecido casi inmutables durante más de 165 millones de años. “El hallazgo de estos dos insectos copulando proporciona una visión de comportamiento interesante y datos importantes para entender su posición de acoplamiento y la orientación de los genitales durante el Jurásico Medio”, explica Dong Ren.
Existen registros fósiles de apareamiento de luciérnagas, mosquitos, abejas y hormigas, pero la mayoría se encuentran preservados en ámbar. Sólo en raras ocasiones se hallan en fósiles de compresión, lo que limita el conocimiento de la posición de apareamiento y la orientación de los genitales durante el Mesozoico. Hasta este último descubrimiento, el ejemplo más antiguo de la cópula en los insectos fósiles era una pareja de quironómidos localizada en ámbar del Cretácico temprano del Líbano.
El fósil, hallado en la localidad de Daohugou, en la Mongolia interior, contiene una pareja de Anthoscytina perpetua, especie extinguida de los cercopoideos. Las ninfas cubren su cuerpo con una especie de saliva formada por diminutas burbujas de aire para protegerse de los depredadores y los parásitos. En el apareamiento, el órgano reproductor del macho se inserta en el aparato sexual de la hembra. Los genitales masculinos y femeninos son simétricos. El gran número de fósiles de cercopoideos indica que eran abundantes en los ecosistemas chinos. Las muestras fueron examinadas con un microscopio Leica MZ12.5 y las fotografías se tomaron con una Nikon Digital DXM1200C.
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