Inicio / Entrada de Blog / Diseñan un sistema para almacenar grandes cantidades de energía más eficiente y barato

Diseñan un sistema para almacenar grandes cantidades de energía más eficiente y barato

 Así funciona el sistema “Laminar Flow”


Debido a que actualmente existe una creciente demanda energética de soluciones en movilidad, la carrera por encontrar sistemas capaces de almacenar energía de forma limpia, eficiente, barata y, sobre todo, lo más portátil posible, es cada vez más interesante. De hecho, son varias las iniciativas que, mediante la exploración de diferentes alternativas, tratan de aportar soluciones en este sentido.

La última de ellas viene de la mano del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, donde varios investigadores han diseñado una batería de flujo que algún día, afirman, será capaz de almacenar grandes cantidades de energía, además de aportar numerosas ventajas.

Las baterías de flujo actúan convirtiendo la energía química en electricidad y son capaces de almacenar grandes cantidades de energía. Sin embargo, los modelos que conocemos hasta ahora son demasiado grandes, se basan en materiales nocivos para el medio ambiente, o bien necesitan componentes demasiado caros durante su fabricación.

En este caso, el prototipo que han creado cabe en la palma de una mano y es capaz de generar tres veces más energía por centímetro cuadrado que otros sistemas sin membranas (una densidad de potencia comparativamente mayor a las de muchas baterías de iones de litio y otros sistemas de almacenamiento de energía).

Este nuevo prototipo es capaz de almacenar y liberar energía mediante un sistema denominado “Laminar Flow”, que consiste en bombear líquidos dentro de un canal y someterlos a reacciones electroquímicas entre dos electrodos, lo que permite almacenar o liberar la energía. Bajo las condiciones adecuadas, los líquidos son capaces de circular en paralelo con llegando a mezclarse muy poco entre sí. Posteriormente, los líquidos son separados de forma natural, sin necesidad de una costosa membrana (ver vídeo adjunto sobre cómo funciona el sistema “Laminar Flow”).

En este caso, para realizar el procedimiento “Laminar Flow” los investigadores del MIT han usado combustible de hidrógeno y bromo líquido, ya que es un producto relativamente barato y está disponible en grandes cantidades (tan solo en los Estados Unidos, la producción de bromo es de 243.000 toneladas anuales).

De acuerdo con los investigadores, las aplicaciones de este diseño, si finalmente llegase a convertirse en producto final, podrían impulsar sistemas alternativos, como las energías renovables (solar y eólica), ya que ofrecen la posibilidad de almacenar una mayor cantidad de energía y no dependen tanto de las condiciones meteorológicas o atmosféricas. De hecho, según afirma Cullen Buie, profesor asistente de ingeniería mecánica en el MIT, “el almacenamiento de la energía es la clave para las tecnologías renovables”. De hecho, son varias las iniciativas que, mediante la exploración de diferentes alternativas, tratan de aportar soluciones en este sentido.

 



La última de ellas viene de la mano del Massachusetts Institute of Technology (MIT) en Boston, donde varios investigadores han diseñado una batería de flujo que algún día, afirman, será capaz de almacenar grandes cantidades de energía, además de aportar numerosas ventajas.

Las baterías de flujo actúan convirtiendo la energía química en electricidad y son capaces de almacenar grandes cantidades de energía. Sin embargo, los modelos que conocemos hasta ahora son demasiado grandes, se basan en materiales nocivos para el medio ambiente, o bien necesitan componentes demasiado caros durante su fabricación.

En este caso, el prototipo que han creado cabe en la palma de una mano y es capaz de generar tres veces más energía por centímetro cuadrado que otros sistemas sin membranas (una densidad de potencia comparativamente mayor a las de muchas baterías de iones de litio y otros sistemas de almacenamiento de energía).

Este nuevo prototipo es capaz de almacenar y liberar energía mediante un sistema denominado “Laminar Flow”, que consiste en bombear líquidos dentro de un canal y someterlos a reacciones electroquímicas entre dos electrodos, lo que permite almacenar o liberar la energía. Bajo las condiciones adecuadas, los líquidos son capaces de circular en paralelo con llegando a mezclarse muy poco entre sí. Posteriormente, los líquidos son separados de forma natural, sin necesidad de una costosa membrana.

En este caso, para realizar el procedimiento “Laminar Flow” los investigadores del MIT han usado combustible de hidrógeno y bromo líquido, ya que es un producto relativamente barato y está disponible en grandes cantidades (tan solo en los Estados Unidos, la producción de bromo es de 243.000 toneladas anuales).

De acuerdo con los investigadores, las aplicaciones de este diseño, si finalmente llegase a convertirse en producto final, podrían impulsar sistemas alternativos, como las energías renovables (solar y eólica), ya que ofrecen la posibilidad de almacenar una mayor cantidad de energía y no dependen tanto de las condiciones meteorológicas o atmosféricas. De hecho, según afirma Cullen Buie, profesor asistente de ingeniería mecánica en el MIT, “el almacenamiento de la energía es la clave para las tecnologías renovables”.
(Sin votaciones)
Cargando…