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El futuro tejido industrial: neuronas, bits y voltios. Por José Manuel Sanjurjo Jul

Vicealmirante Sanjurjo
Por José Manuel Sanjurjo Jul *

En esta misma sección de EFEfuturo otro articulista citaba hace unos días la ya clásica frase en el mundo de la ciencia ficción que dió título a la emblemática novela de Philip Kindred Dick –Do androids dream of electric sheeps?-  base del guión de la película Blade Runner. Una pregunta mucho más filosófica, incluso teológica diría yo, de lo que pudiese parecer a simple vista.


En Blade Runner aparece la figura de un científico autónomo que tiene un taller “artesanal”, de lo que hoy llamaríamos biología sintética, para la fabricación de órganos e incluso de seres vivos de diseño.  Desde el punto de vista del tema central de este artículo, el futuro tejido industrial, aún no estamos ahí en cuanto a manufactura. Es  tremendamente arriesgado hacer una predicción medianamente rigurosa de cómo evolucionará el tejido productivo en las siguientes décadas, pero lo que sí podemos es identificar tendencias. Esto es lo que venimos haciendo en la Real Academia de Ingeniería. En los últimos meses hemos preparado un Informe sobre Nuevos Modelos Industriales, dentro de nuestro trabajo en la Plataforma de Innovación de EuroCASE, organización que agrupa a las academias de ingeniería europeas. Somos más de 6.000 académicos de todas las ramas de la ingeniería con experiencia para hablar sobre lo que tan bien conocemos e informar de nuestras recomendaciones a quiénes deben tomar decisiones, en nuestro país y en el resto de Europa.  Lo vamos a hacer, en torno a este asunto,  en una reunión en la RAI durante los días 5 y 6. Nuestro  Informe final se enviará  a la Presidencia de la Comisión Europea y a los diferentes estados miembros, en un intento de que las autoridades europeas tomen nota del necesario cambio de rumbo.

Los dramáticos efectos de la actual crisis económica, en la que aún nos encontramos inmersos, pueden desenfocar el análisis de la situación actual y llevarnos a realizar un diagnóstico equivocado de la enfermedad. No lo hagamos, seamos realistas: no nos encontramos simplemente ante una crisis económica, sino ante un cambio de era en la que van a tener lugar profundas modificaciones estructurales en muchos aspectos de nuestra civilización. La profunda transformación tecnológica en la que estamos inmersos -en gran parte impulsada por la revolución digital- no tiene parangón en la historia de la Humanidad; el desplazamiento del centro de gravedad de la actividad económica hacia China, la modificación de reparto de poderes en la esfera internacional, y el inevitable cambio de modelo energético son transformaciones mucho más profundas -aunque no siempre tan evidentes- que una crisis económica, por preocupante que esta sea.
En este nuevo escenario es donde vamos a tener que competir en el siglo XXI, y no hay duda alguna de que la producción industrial va a ser un sector esencial para mantener la posición competitiva. Y ahora surge la pregunta del millón: ¿Qué tejido necesitamos para poder competir en esa liga?

La convergencia de la omnipresente revolución digital con los avances de la biología sintética, el Internet de las cosas,  las nuevas tecnologías de impresión 3D,  la próxima generación de robots y el desarrollo de nuevos materiales impulsados por la nanotecnología van a transformar radicalmente en las próximas décadas el tejido industrial tal y como lo conocemos hoy. Estamos adentrándonos en la tercera ola de la  revolución industrial y, especialmente en el caso español,  no podemos permitirnos repetir el error del siglo XIX, esta vez tenemos que estar desde el primer momento en el lugar que nos corresponde por nuestra geografía y por nuestra historia.

Esto no es el mundo de ciencia ficción de Blade Runner. Esto es acerca de si podremos mantener en el futuro un digno nivel de vida y la sociedad del bienestar a la que todos aspiramos. Tenemos que concienciarnos colectivamente de que la economía futura se va a basar en el conocimiento (neuronas),  en la inteligente aplicación de la tecnología digitales (bits) y en la sostenibilidad y eficiencia energética (voltios). ¡Estamos a tiempo pero tenemos que reaccionar!

Sobre el autor:

José Manuel Sanjurjo Jul es Vicealmirante (r).  Académico de la Real Academia de Ingeniería (RAI) en la Plataforma de Innovación de EuroCASE
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