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Javier Negrete, de Tramórea a Roma en un abrir y cerrar de ojos

Javier Negrete, de Tramórea a Roma en un abrir y cerrar de ojos
“Sufro mucho escribiendo pero lo hago con gusto porque cuanto más en serio trabajamos los escritores más lo agradecen luego los lectores”, reconoce Javier Negrete, uno de los más sólidos autores españoles de Ciencia Ficción, que alterna el género con exitosas novelas y ensayos sobre la Antigüedad Clásica.

“Cada vez que empiezo un libro tengo un trabajo intensivo previo que incluye una larguísima fase de preparación y documentación, con dedicación plena, para ambientarme bien”, ha explicado a EFE, “hasta el punto de que llevo libros conmigo incluso al gimnasio”.

Sólo cuando está completa esta fase, comienza la redacción propiamente dicha, en la que la obsesión de Negrete es la sencillez, la amenidad y la facilidad de lectura porque “escribir complicado y para que no te entiendan es fácil…, a mí me pasa a menudo con libros de autores extranjeros traducidos al español pero aún así incomprensibles”.

Este esfuerzo en favor de sus lectores le ha valido unos buenos niveles de ventas de su amplia producción, además de un buen puñado de premios, desde el UPC hasta el Ignotus pasando por los franceses Bob Morane o Prix Européen Utopiales.



“El Utopiales me hizo muchísima ilusión, porque siempre es muy agradable que te reconozcan fuera de tu país, pero el premio que más disfruté fue el Minotauro” que ganó en 2006 por Señores del Olimpo, ya que “la final fue muy emocionante y con un gran rival como Rafa Marín“.

El reconocimiento exterior, tanto de Negrete como de otros escritores españoles, puede reforzarse gracias a la Eurocon o convención europea de Ciencia Ficción que se organizará en Barcelona en 2016.

Para entonces está previsto que se publique Castillos en el aire, una antología en inglés y español en la que aparecerá, entre otros relatos de autores españoles de género, La espada de fuego, un cuento de este autor preludio de su novela homónima y escrito para esta compilación.

“Yo soy más de novelas que de relatos”, asegura Negrete, quien participó también en otra antología muy popular Mañana todavía con el relato Los centinelas del tiempo, donde explora la importancia de la literatura en una sociedad en la que se controlan y editan todos los libros que llegan a manos de los ciudadanos.

“Ha sido mi regreso al género que, a excepción de ‘La Zona’ con Juan Miguel Aguilera, no había terminado desde que finalicé la saga de Tramórea…, al final, me salió un texto de cien páginas, más una novela corta que un relato largo pero vi con alivio que al antologista le gustó y creo que también al público”, confiesa.

Filólogo y profesor en un instituto de Plasencia, reconoce que tiene contactos limitados con el mundo editorial debido a su lejanía de Madrid y Barcelona pero “a cambio dispongo de mucho tiempo y mejores condiciones para trabajar”.

En los últimos años, el éxito editorial de Negrete ha venido dado por la publicación de sus ensayos sobre el mundo grecorromano, ya que “tengo intereses muy variados, pero los lectores y el mercado son los que marcan en buena parte el camino del autor”.



Tras sus recientes Roma Victoriosa y Roma Invicta trabaja actualmente en su tercer libro histórico de la serie tratando la época del imperio romano y afirma que “el interés por el mundo clásico no ha decaído, aunque el estudio de la Historia está hecho unos zorros y los chavales carecen de marco temporal: nos reímos de la ignorancia de los norteamericanos aunque aquí estaremos pronto igual, si no lo estamos ya”.

Obligado a elegir entre su marco cultural favorito, el griego o el romano, confiesa ser “de pasiones inmediatas y ahora mismo, como estoy trabajando en Roma, me llama más la atención que Grecia”.

Devorar libros para ambientar sus propios textos le permite además investigar los enigmas que más le interesan como “averiguar por qué no dieron los grecorromanos un paso más allá, por qué se estancó el imperio…, creo que les faltó una revolución científica antes que la industrial porque se quedaron sin una masa crítica de gente con la suficiente curiosidad intelectual.”

Por ello hace un llamamiento a reforzar la educación en España, donde “somos muy dados a separar, pero tan importante es conocer los cuadros de Cézanne como saber cuáles son las leyes de la termodinámica” y explica que él mismo “tuve que aprender mucho de geología para hacer creíble” su novela Atlántida.



Negrete, que afirma haber tenido su primer contacto con 1984 de George Orwell con menos de diez años y haber escrito su primera ucronía “sin saber que lo era” precisamente ambientada en el mundo romano a esa misma edad, es un autor con un agenda llena.

“Encadeno un proyecto tras otro, como si surfeara olas… Ahora mismo tengo tres trabajos pendientes y aún me gustaría encontrar tiempo para afrontar otras ideas que tengo”, confiesa.

Como profesor, la pregunta más divertida a la que se ha enfrentado de sus alumnos es: “¿Alguna vez has tenido un fan loco, como en la novela ‘Misery’ de Stephen King?”

“De momento tengo bastante con la locura de escribir”, concluye.

 
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