Inicio / Entrada de Blog / Stanley Kubrick: quince años de silencio en el espacio

Stanley Kubrick: quince años de silencio en el espacio

<p>El cineasta norteamericano Stanley Kubrick. EFE/Pedro Pablo G. May</p>
El pasado viernes se cumplieron 15 años de la muerte de uno de los cineastas más prestigiosos y venerados del siglo XX, Stanley Kubrick, autor entre otras obras maestras de una de las películas más importantes de la historia de la Ciencia Ficción: 2001, una odisea del espacio.

 

Rodada en 1968, el guión parte de un cuento escrito veinte años antes por el novelista Arthur C. Clarke y titulado El centinela, que fue reelaborado conjuntamente por el cineasta y el escritor hasta dar como resultado tanto la película como la novela homónima.

 

La trama central relata una expedición a Júpiter tras la pista de unas extrañas señales que parecen obra de una civilización extraterrestre, cuya presencia ha sido detectada en la Luna en forma de extravagante monolito.

 

El comienzo del largometraje incluye la famosa “mayor elipsis de la historia del cine” cuando un homínido de hace millones de años arroja al cielo un hueso y éste se metamorfosea en nave espacial.


 

Fue considerada como una de las películas más complejas y arriesgadas del Séptimo Arte por combinar novedosos efectos especiales con una narración abstracta y hasta surrealista que se desarrolla con apenas 40 minutos de diálogo para un metraje de 141.



 

Además, asoció la música vienesa con los lentos y elegantes movimientos en ausencia de gravedad, después de que la banda sonora original compuesta por Alex North fuera sustituida a última hora por Kubrick por una selección de fragmentos de música clásica, como el celebérrimo vals El Danubio Azul de Johann Strauss o la fanfarria inicial de Así habló Zarathustra op.30 de Richard Strauss.

 

No sólo fue un éxito de taquilla, sino muy bien acogida por la crítica debido al rigor científico con que estaba documentada aunque, paradójicamente, su argumento apoya la teoría del Creacionismo en lugar de la Evolución.

 

La otra gran película de ciencia ficción dentro de la producción de Kubrick es La naranja mecánica, adaptación de la novela homónima de Anthony Burgess que describe una feroz distopía en un futuro cercano.

 

El protagonista es Álex, un adolescente sociópata que disfruta con el sexo, la agresividad extrema y la música de Beethoven liderando una pandilla de brutales colegas: los drugos.

 

Detenido y condenado a prisión, será sometido al Tratamiento Ludovico, una terapia experimental destinada a crear animadversión a la violencia en los propios delincuentes.

 

El título original, The clockwork orange, es un juego de palabras ya que la palabra ‘orange’ (en inglés, ‘naranja’) proviene de un término original de Malasia, donde Burgess vivió varios años, y significa ‘persona’.



 

El título oculto es, entonces, El hombre mecánico en referencia al protagonista: según algunos críticos, por su condición de conejillo de Indias en el Tratamiento Ludovico y, según otros, porque su mecanicidad original le impide cambiar a pesar del susodicho tratamiento.

 

Éste fue uno de los más polémicos trabajos de Kubrick: su estreno generó en 1972 en el Reino Unido un debate público enorme que, pese al éxito comercial y los premios recibidos, llevó a cancelar cualquier exhibición pública en territorio británico hasta el año 2000.

 

Vanguardista, autodidacta y disciplinado, detallista y profundo conocedor del simbolismo, gran aficionado a la fotografía y la música, poco partidario de los baños de masas y jugador empedernido de ajedrez, el cineasta firmó otras películas consideradas como grandes hitos en sus respectivos géneros como Senderos de Gloria, Espartaco o El resplandor.

 

Su décimo tercer largometraje fue el último, y también el más misterioso: el estreno de ‘Eyes wide shut’, que puede traducirse como ‘Ojos bien cerrados’, estuvo rodeado de todo tipo de rumores y teorías conspiranoicas.



 

El inesperado fallecimiento de Kubrik, pocos días después de haber terminado oficialmente el montaje, alimenta la leyenda de esta película hasta el día de hoy. EFE

ppm
(Sin votaciones)
Cargando…