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Los parientes lejanos de los mamíferos ilustran sobre la respuesta tras las extinciones masivas

Los parientes lejanos de los mamíferos ilustran sobre la respuesta tras las extinciones masivas
Los anomodontes eran herbívoros

 

Las investigaciones realizadas hasta ahora sugerían que los supervivientes de las extinciones en masa a menudo tienen nuevas oportunidades, pues la pérdida de especies permite desarrollar diferentes características anatómicas. Sin embargo, resulta que no todos los supervivientes de una extinción masiva responden de la misma manera, y algunos pueden no ser capaces de aprovechar al máximo el nuevo orden que surge después de una extinción masiva.

Marcello Ruta, de la Universidad de Lincoln, más investigadores del Museo Field de Historia Natural de Chicago, del Museo de Historia Natural de Berlín y de la Universidad de Bristol han estudiado cómo respondieron los anomodontos tras la extinción masiva de finales del Pérmico, aproximadamente hace 252 millones de años, cuando se extinguieron el 90 por ciento de los organismos marinos y 70 por ciento de las especies terrestres.

Durante el Pérmico coexistió un gran número de anomodontes, con amplia gama de tamaños corporales, desde el tamaño de la marmota al del hipopótamo. Los anomodontes eran terápsidos o reptiles mamiferoides. Durante este tiempo fueron los herbívoros vertebrados más diversos y abundantes en el planeta. El grupo con más éxito fueron los dicinodontes, de cuerpos robustos, extremidades cortas y un par de colmillos caninos.



 

Dicinodontes


“El número de anomodontes aumentó durante el Pérmico, disminuyó claramente durante la extinción de finales del Pérmico y luego se recuperó en el Triásico Medio (hace unos 240 millones de años) antes de la extinción definitiva del grupo al final del Triásico”, explica Ruta. “La diversidad anatómica de los anomodontes declinó a lo largo de la historia, incluso después de la extinción masiva, momento en que había gran espacio en el ecosistema, que hubiera favorecido el desarrollo de nuevas características. En lugar de moverse en busca de una nueva trayectoria evolutiva, el cuello de botella genético limitó su futura evolución”, aclara.

El análisis de la respuesta de los animales y las plantas a esta catástrofe ayuda a los científicos a entender los modelos de diversificación y los patrones de la reconstrucción después de las crisis de los ecosistemas biológicos a gran escala.

“Los resultados ponen de relieve que la recuperación tras las extinciones masivas puede ser impredecible. El hallazgo tiene implicaciones importantes para la extinción de especies causada por la actividad humana en el mundo actual. No podemos asumir que la vida volverá a ser como era antes”, dice Michael Benton, coautor de la investigación.
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