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Noticias que levantan el ánimo

En el mundo de la ciencia las noticias malas son las que ocupan mayor espacio en los medios: las epidemias, los desastres naturales y el vaciamiento de recursos para la investigación ante las crisis económicas.
Pero en estos días hubo dos que parecen no haber tenido mayor difusión y que, por una parte, significan un paso más en la lucha contra el alzhéimer y, por otra, despejan un mito al que nuestros padres nos enfrentaron durante nuestra niñez.

Vamos por partes: un estudio publicado por la revista Molecular Neurodegeneration ha revelado que una sustancia celular desconocida hasta ahora, e identificada como tau, sería el desencadenante de la muerte neuronal que da origen al alzhéimer y no las placas amiloides Beta, como se creía.

Según científicos del Centro Médico de la Universidad de Georgetown, el descubrimiento desvela por qué algunas personas no sufren la demencia típica del alzhéimer pese a ser de avanzada edad y tener una gran acumulación de placas en sus neuronas.
Los investigadores explican que la muerte neuronal ocurre cuando tau, que está dentro de las neuronas, deja de funcionar y no permite que esas células eliminen proteínas no deseadas.

Cuando tau no funciona, la célula no puede eliminar proteínas dañinas de su interior (incluyendo amiloides) y eso provoca la muerte de la neurona, según explica Charbel Moussa, uno de los científicos que participó en el estudio.

Las proteínas expulsadas se acumulan en torno a la célula y se unen así a las placas amiloides y los experimentos realizados en modelos animales revelaron que hubo menor acumulación externa cuando tau funcionó bien.

En la imagen, varios enfermos de Alzheimer en una sala de terapia. EFE/Ismael Herrero 


Al envejecer puede ocurrir este mal funcionamiento pero si gran parte de esa proteína (tau) mantiene su normalidad las neuronas no mueren y la persona no muestra signos de alzhéimer o de demencia. Eso explica porqué hay personas que tienen acumulación de placas amiloides y no sufren ese mal progresivo e incurable, añadió.

La otra noticia tiene que ver con la violencia en la sociedad. Todo el mundo decía que el principal factor contribuyente era la violencia que exhiben las películas de acción y los videojuegos.

Pero dos estudios publicados por la revista Journal of Communication afirman que no existe esta vinculación que nuestros padres esgrimían para rehusar su permiso para que fuéramos al cine a ver una película de acción o para sumirnos en esos vídeo juegos donde prima la violencia.

El primero de esos estudios analizó la relación entre violencia cinematográfica y homicidios perpetrados entre 1920 y 2005 y determinó que no existe una correlación. Sin embargo, admite que a mediados del siglo pasado sí hubo cierta vinculación entre la violencia de las películas y los asesinatos. Sin embargo, esa correlación se revirtió después de 1990.

Videojuegos


El segundo estudio analizó la relación entre la violencia juvenil en la sociedad y los videojuegos practicados entre 1996 y 2011. En su realización se usaron datos del gobierno federal sobre violencia juvenil y el consumo de vídeo juegos.
Lo más sorprendente es que el consumo de esos videojuegos estuvo fuertemente vinculado a una reducción en la violencia juvenil, no a un aumento, señala el estudio.

Pero los científicos se mostraron cautelosos y advirtieron de que es probable que esta última correlación sea casual y no indicación de que sean los videojuegos los que reduzcan la violencia juvenil.

Según Christopher Ferguson, científico de la Universidad Stetson que realizó ambos estudios “existe el peligro de que la violencia (de las películas y de los videojuegos) distraiga a la sociedad y la aleje de problemas más acuciantes como la pobreza, la educación, las disparidades vocacionales y la salud mental”, manifestó.

“Esta investigación podría ayudar a la sociedad a centrar su atención en asuntos que realmente importan y con ello no se asignen recursos para objetivos morales que tienen poco valor práctico”, agregó.

Así es que ahora espero un buen funcionamiento de mis proteínas tau durante los años que me quedan y me abstendré de ordenar a mis nietos que apaguen el videojuego pues los balazos me están dejando sordo.
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