Inicio / Entrada de Blog / ¿Sirve la tecnología del sonar para la exploración médica?

¿Sirve la tecnología del sonar para la exploración médica?

¿Sirve la tecnología del sonar para la exploración médica?
La Armada de las distintas naciones ha usado durante décadas el sonar para navegar y comunicarse bajo el agua. Ahora, investigadores de la Universidad de Buffalo (EE.UU.) están desarrollando una versión en miniatura de la misma tecnología para su aplicación en el cuerpo humano con el objetivo de tratar enfermedades como la diabetes o la insuficiencia cardiaca.

La palabra sonar es un acrónimo de “Sound Navigation And Ranging” y su sistema está basado en una técnica que calibra la propagación del sonido bajo el agua. Los científicos han utilizado sensores con ultrasonidos (las mismas ondas sonoras que usan la Marina y los médicos que realizan ecografías) para compartir de manera inalámbrica la información de los dispositivos médicos implantados. “Este es un avance biomédico que podría revolucionar la manera en que cuidamos de las personas que sufren de las principales enfermedades de nuestro tiempo”, asegura Tommaso Melodia, profesor asociado de ingeniería eléctrica y miembro del equipo que ha trabajado en este asunto.

La investigación, titulada “Towards Ultrasonic Networking for Implantable Biomedical Device”, pretende crear una red inalámbrica de sensores corporales a la que denominan “red de área corporal”. Hace una década que se está intentando. Hasta ahora se había enfocado a la vinculación de sensores entre sí mediante ondas de radiofrecuencia electromagnéticas, el mismo tipo de los móviles, unidades de GPS y otros dispositivos inalámbricos comunes.

Pero aunque pueden ser eficaces, las ondas de radio presentan inconvenientes, como el alto grado de calor generado. Además se propagan de manera irregular por la piel, los músculos y otros tejidos del cuerpo, por lo que se requieren cantidades relativamente grandes de energía.

“Los ultrasonidos pueden ser una manera más eficiente para compartir información -explica Melodia- porque aproximadamente el 65 por ciento del cuerpo está compuesto de agua”. Esto sugiere que los dispositivos médicos, tales como un marcapasos y un oxímetro, el instrumento que mide los niveles de oxígeno en la sangre, podrían comunicarse más eficazmente a través de ultrasonidos en comparación con las ondas de radio.

“Hay que pensar en cómo la Armada utiliza el sonar para la comunicación entre submarinos y detectar las naves enemigas -dice Melodia-. Se trata del mismo principio; sólo se aplica a los sensores ultrasónicos que son lo suficientemente pequeños para trabajar de manera conjunta en el interior del cuerpo humano y ayudar más eficazmente a tratar enfermedades”.

Un ejemplo real sería la conexión de sensores de glucosa en la sangre con bombas de insulina implantables. Los sensores vigilan el nivel y regulan, mediante las bombas, la dosificación de insulina necesaria.

Los investigadores están convencidos de que las posibilidades de aplicaciones irán en aumento. De momento tienen que estudiar la manera de evitar que los sensores provoquen sobrecalentamiento en los tejidos del cuerpo o la modulación de las interferencias.
(Sin votaciones)
Cargando…