Inicio / Entrada de Blog / I+D para el primer tapón con huella de carbono cero

I+D para el primer tapón con huella de carbono cero

I+D para el primer tapón con huella de carbono cero
Los tapones sintéticos nacieron hace 15 años como alternativa al corcho natural, que provocaba un olor a humedad o moho, provocado por la molécula TCA.  Fue Gert Noël, un hombre de negocios belga y fundador de Nomacorc el que tuvo la idea de crear un tapón alternativo para botellas de vino mientras disfrutaba de una reunión familiar donde varias botellas de vino tenían el mal conocido como “sabor a corcho”. Su principal ventaja frente al corcho natural es que elimina el sabor a corcho pero más allá de eso permite una regularidad absoluta en todas las botellas.

A lo largo de los años en Nomacorc nos hemos encontrado con el reto de cambiar la percepción respecto a los tapones, por una parte la reticencia inicial de las bodegas que apuestan por la tradición en el uso del tipo de corcho y con respecto a su discutida idoneidad para los vinos de guarda y por otra el uso de materiales sintéticos El primer aspecto era fácilmente solucionable ya que Nomacorc dispone de una gama de tapones para todo tipo de vinos desde los vinos de rotación rápida hasta los vinos de guarda.

El segundo exigía más tiempo y grandes avances en la investigación tanto de la gestión de oxígeno como de los materiales y procesos de producción, precisamente una de las grandes bazas de Nomacorc desde su origen. Para hacernos una idea a grandes rasgos de la evolución en estos años primero cabe mencionar que un tapón representa menos del 1 % en el balance de carbono total de un vino embotellado. Los tapones Nomacorc son 100% reciclable, lo que los hacen idóneos para vinos provenientes de la agricultura ecológica. Con respecto a la utilización racional de las materias primas, Nomacorc ha reducido su huella de carbono en un 25% y continúa en su reducción del consumo de energía global en un 8% y de las emisiones de CO2. Por otra parte el 100% de la energía utilizada en la planta europea de Nomacorc proviene de fuentes de energía renovable.

Huella de carbono cero


Todos estos importantísimos pasos los hemos logrado gracias a la inversión en I+D, hoy en día, uno de nuestros pilares necesarios para minimizar el uso de energía y materiales en nuestra gama de productos. Hace escasos meses logramos un hito único, el primer tapón con huella de carbono cero. Fabricado a base de polímeros provenientes de caña de azúcar que, debido a su carácter renovable, contribuyen a neutralizar su huella de carbono, al incorporar estos polímeros en la formulación se compensa totalmente la emisión positiva originada de materiales puros en el producto, que ofrecen como resultado una huella de carbono cero.

Esto supone un punto y aparte no sólo en el impacto medioambiental sino también en la percepción por parte del consumidor de que los tapones alternativos son nocivos o “poco naturales”, por sus componentes sintéticos, para el vino. Ahora que la industria se está focalizando en la agricultura y la ecología, debemos dar una gran importancia al desarrollo de nuestros tapones de una manera inteligente y sostenible. Y esto sólo es el comienzo. Nuestro reto es continuar ofreciendo un producto que rompa los esquemas preestablecidos desde la calidad, los hechos y el respeto al medio ambiente. Si el gran reto inicial era convencer de que podíamos tener un tapón apto para todos los vinos y además ecológico, ya se ha conseguido. El siguiente reto no es sino una continuidad de éste, seguir mejorando e innovando para servir la calidad de los vinos.

Sobre el autor: Sébastien Andrés, Dtor. Comercial de Nomacorc en España y Portugal

 
(Sin votaciones)
Cargando…