Inicio / Entrada de Blog / Un vistazo a los posibles avances científicos del próximo lustro. Por Cristina Gallardo

Un vistazo a los posibles avances científicos del próximo lustro. Por Cristina Gallardo

<p>Un microorganismo marino. EFE/D.J.Patterson </p>

Detectar la materia oscura de forma directa será uno de los grandes avances científicos del próximo lustro, según vaticinó la astrofísica británica Shelia Rowan en un coloquio sobre el futuro de la ciencia celebrado hoy en la Royal Society de Londres. En la quiniela de apuestas para los años venideros también figuran metódos para modificar el comportamiento humano a través del control del cerebro, el uso de la realidad virtual en la tortura, materiales que se reparan solos o pequeños robots con metabolismo propio que conviertan las casas en ecosistemas vivos.














Dos enanas blancas atraídas entre sí por la gravedad.
IMAGEN: http://www.chandra.harvard.edu

En el coloquio, titulado “2001 días después: vivir en el futuro”, cuatro científicos británicos reflexionaron sobre los avances científicos que, en su opinión, el ser humano logrará en los próximos cinco años.  


Rowan, experta en el comportamiento de dos objetos de gran masa que se ven atraídos entre sí por la gravedad -por ejemplo, un par de agujeros negros o dos estrellas de neutrones-, apuesta por dos grandes pasos adelante en su campo, la astronomía: la posibilidad de hallar materia oscura de forma directa y la creación de grandes detectores de ondas gravitacionales



“Sabemos que la materia tangible, aquella que podemos ver, sentir, palpar, representa sólo alrededor del 4 por ciento de lo que hay en el universo. Mucha gente está trabajando en distintos métodos para detectar la materia oscura directamente. Creo que lo conseguiremos en los próximos cinco años. Es un tema al mismo tiempo intrigante y fascinante”, afirmó Rowan, directora del Instituto de Investigación Gravitacional de la Universidad de Glasgow, en Escocia. 



La detección de las ondas gravitatorias, fundamentales en la Teoría de la Relatividad de Einstein, permitirían por ejemplo comprender mejor el funcionamiento de los agujeros negros. Sin embargo, los tres detectores disponibles hoy en día no han arrojado aún ningún resultado positivo. De hecho, los expertos calculan que el más sofisticado de ellos, el LIGO (Laser Interferometer Gravitacional-wave Observatory), necesitaría una sensibilidad al menos diez veces superior a la actual para poder detectar esas ondas. 



Rowan se muestra optimista y cree que el empuje de la investigación en este campo desencadenará grandes avances en otras áreas de la ciencia.



El progreso se logra gracias a gente irrazonable, que hace cosas irrazonables. Para poder desarrollar nuestros detectores, necesitamos trabajar con múltiples empresas de distintos sectores, para ayudarles a que mejoren sus productos porque nuestros detectores precisan más capacidad y más potencia. La investigación en formas de energía alternativas al petróleo puede ser uno de los campos que se beneficie de este impulso”, explica la científica británica.



El matemático y escritor de ciencia ficción Ian Stewart cree que se producirán avances notables en el conocimiento del cuerpo humano gracias a las matemáticas.

“Cada vez más, los científicos nos estamos dando cuenta de la enorme complejidad de la biología y comenzamos a darnos cuenta de que es necesaria una mayor integración de las matemáticas con la biología, para resolver cuestiones difíciles como la evolución del cáncer”, explicó Stewart, autor de “¿Juega Dios a los dados?”, entre otras obras de divulgación matemática.



“Lo que podremos ver en los próximos cinco años es el desarrollo de lo que ya tenemos ahora. La Universidad de Oxford trabaja en un modelo matemático de un corazón humano, sobre el que se puede experimentar de formas distintas a las que permite un órgano de verdad. Imagino que cada uno de nosotros podría tener un modelo computacional de nosotros mismos, de nuestros órganos, lo que nos ayudaría a entender  mejor aspectos de nuestra salud y comportamiento”, aventuró el matemático inglés.



Otra fusión de especialidades que promete resultados interesantes en un futuro próximo es la combinación de biología y robótica. Según Rachel Armstrong, co-directora del proyecto AVATAR (Advanced Virtual and Technological Architectural Research), sería posible construir edificios que tuvieran algunas características con organismos vivos, mediante minúsculos dispositivos con metabolismo interno, que consumirían carbono, generarían toxinas e interactuarían con el medio y con las personas. Armstrong investiga también materiales que podrían autorepararse sin intervención humana, y defiende que la arquitectura debe evolucionar del uso de materiales inertes a otros que “crezcan por sí mismos”.












Rachel Armstrong, durante una charla TED en la que expuso sus innovaciones en el campo de los materiales



Adrian Hon, neurocientífico y diseñador de videojuegos, cree que este sector vivirá una revolución en la próxima década, pero alerta de las aplicaciones perversas de la realidad virtual.



“No creo que dispongamos de un robot con inteligencia artificial en los próximos diez años. En cambio, me desconcierta el posible uso de la realidad virtual para torturar a las personas”, comentó Hon, quien también opinó que seremos testigos de un rápido progreso en la velocidad de intercambio de datos y en las tecnologías para intervenir en el cerebro sin dañarlo, pero con el propósito de producir cambios en el comportamiento humano.



Aunque los viajes en el espacio-tiempo y el teletransporte aún están limitados casi exclusivamente a la imaginación y la ciencia ficción, los cuatro expertos coincidieron en la importancia de pensar a largo plazo para desarrollar tecnologías que a día de hoy parecen inalcanzables.



“Si realmente queremos solucionar problemas con la tecnología, tenemos que pensar de verdad en el largo plazo, contemplar la imagen completa y, entonces, apostar por el futuro“, concluyó Rowan.
(Sin votaciones)
Cargando…