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Vincent Price y Christoper Lee, vidas paralelas

<p>Christopher Lee y Vincent Price. EFE/Pedro Pablo G. May</p>
El fandom conmemora esta semana el nacimiento de dos leyendas del cine fantástico, Vincent Price y Christopher Lee: ambos actores nacieron un 27 de mayo, pero es difícil decidir cuál ha sido más grande para el género.

Por edad, el norteamericano Vincent Leonard Price Junior fue el primero en llegar al nacer en el Estado de Misuri en 1911, su padre dirigía una empresa de caramelos y debutó en la obra teatral Chicago en 1935.

Exactamente 11 años más tarde, en 1922, vino al mundo el británico Christopher Frank Carandini Lee en el exclusivo barrio londinense de Belgravia, su madre era una condesa de origen italiano perteneciente a una de las familias de más rancio abolengo de Europa y debutó en pequeñas producciones de ópera y teatro en 1947.

Ambos destacaron desde el comienzo de su carrera por un detalle particular: su voz, que les permitió acceder desde jóvenes al mundo de la radio.



Price protagonizó producciones como la adaptación radiofónica de las aventuras de Simon Templar, El Santo, cuyo papel interpretó durante ocho años, mientras Lee participaba en otras como una versión de Pedro y el Lobo bajo la dirección del músico Yehudi Menuhin.

La primera aparición cinematográfica de Price fue en Service de Luxe (1938) pero su desembarco en el género de terror sucedió al año siguiente, junto al gran maestro Boris Karloff en La Torre de Londres (1939).

Lee llegó por vez primera al cine diez años más tarde en Corridor of Mirrors y el Hamlet de Laurence Olivier, ambas rodadas en 1948, y no llegó al terror hasta 1957, aunque lo hizo a lo grande en La maldición de Frankenstein, encarnando a la criatura creada por Mary Shelley, y en 1958 también trabajaría con Karloff en Corridors of blood.

Price se volcó en el género fantástico tras protagonizar ‘Los crímenes del museo de cera’ (1953) y ‘La mosca’ (1959) y, sobre todo, con las adaptaciones de serie B que Roger Corman dirigió de los terroríficos cuentos de Edgar Allan Poe como ‘La caída de la casa Usher’ (1960) o ‘La máscara de la muerte roja’ (1964), entre otras.


Paralelamente, Lee se convirtió en una de las estrellas de la mítica Hammer Productions con éxitos similares, en especial encarnando a uno de sus principales personajes, el Conde Drácula, en cintas como ‘Drácula, príncipe de las tinieblas’ (1965) y ‘Drácula vuelve de la tumba’ (1968).



Price rodaría otros clásicos del género como El último hombre sobre la Tierra (1964), la primera adaptación cinematográfica de Soy Leyenda de Richard Matheson, o El abominable Dr. Phibes (1971), a medio camino entre el cine negro y el de terror.

Lee adoptó la piel del temible Fu Manchú en las cuatro películas rodadas por Hammer entre 1965 y 1969 y en El hombre de la pistola de oro (1974) se convirtió en Francisco Scaramanga, rival de James Bond, en un papel cómodo para él pues Ian Fleming, el autor de las novelas de 007, fue primo suyo.

En su última etapa, Price se distanció del cine y explotó de nuevo su voz en los medios audiovisuales y la música: intervino por ejemplo en Welcome to my nightmare (1975), primer álbum como solista de Alice Cooper, y en 1982 usó su portentosa dicción y su terrorífica carcajada para culminar la canción Thriller de Michael Jackson, cuyo videoclip se convirtió en el más visto de la historia.

Lee también es muy aficionado a la música: tras colaborar con bandas de heavy metal como Manowar o Rhapsody of Fire, en 2010 puso en marcha su propio grupo, Christopher Lee Charlemagne, que acaba de publicar un miniálbum llamado Metal Knight.

Price vivió un ocaso tranquilo de su carrera: uno de sus últimos trabajos fue Eduardo Manostijeras (1990) de Tim Burton, director que siempre le tuvo en gran estima, igual que a Lee, a quien incluyó en películas como Charlie y la fábrica de Chocolate (2005)

Sin embargo, Lee ha disfrutado un espectacular fin de fiesta tras recibir en 2001 el encargo de interpretar al mago Saruman en la trilogía de El Señor de los Anillos de Peter Jackson, papel que repite ahora en la saga de El hobbit, así como el de Conde Dooku en la serie de Star Wars.

Price murió el 25 de octubre de 1993 a los 82 años de edad por culpa del cáncer de pulmón provocado por su adicción al tabaco mientras Lee acaba de cumplir los 92 disfrutando de su afición a los puros habanos.



Price y Lee conocieron, respetaron y trabajaron con su colega Peter Cushing, quien curiosamente había nacido un día antes que ambos: el 26 de mayo. EFE

ppm
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