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En el fondo del mar se aprende a caminar en la Luna

Un astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha bajado hasta el fondo del mar para practicar caminatas ingrávidas, como en la Luna.



Un astronauta de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha bajado hasta el fondo del mar para practicar caminatas ingrávidas, como en la Luna.

A 20 metros de profundidad, en la estación de entrenamiento espacial subacuática “Aquarius” de la NASA, frente a la península de Florida (EE.UU.), Andreas Mogensen experimentó durante cuatro días los efectos mas parecidos a un paseo lunar.

Su compañero Thomas Pesquet participó en el mismo programa de entrenamiento “Seatest”, pero sin bajar al módulo sumergido “Aquarius”, encargado en superficie de seguir los avances de la misión.

Según la ESA, que ha dado cuenta del éxito del viaje y de la “vuelta a casa” de los astronautas, se cumplió el objetivo de probar nuevos procedimientos que se podrán aplicar en la Estación Espacial Internacional y practicar “paseos espaciales” bajo el agua.

Durante estas excursiones, los astronautas aprendieron a desplazarse sobre diferentes tipos de terreno y a instalar “conjuntos de instrumentos”.

Además, tomaron muestras del fondo marino utilizando distintas técnicas, desde las mas simples, como una simple bolsa invertida, hasta un avanzado martillo neumático, capaz de romper la roca sin desperdigar fragmentos.

Para simular la gravedad lunar, los astronautas ajustaron su lastre. “Es una sensación fantástica caminar dando botes sobre la superficie”, confesó Andreas, para quien “los paseos lunares fueron los mejores”.

También probaron un nuevo sistema de “entrenamiento sobre la marcha”, que muestra instrucciones superpuestas sobre el visor de las escafandras.

Pusieron a prueba, asimismo, un nuevo ‘gimnasio enlatado’, una máquina de ejercicios en miniatura controlada por ordenador, con resistencias variables a requerimiento del entrenamiento de los astronautas, que en el espacio deben ejercitarse al menos dos horas diarias para contrarrestar los efectos negativos de la microgravedad.

Los astronautas de la NASA Joe Acaba y Kate Rubins y el astronauta japonés Soichi Noguchi también formaron parte del entrenamiento.

El laboratorio subacuático “Aquarius” de Cayo Largo (Florida) es el único en el mundo que funciona para la investigación y el entrenamiento.

La instalación, que atravesaba un momento difícil tras sufrir una serie de recortes en su presupuesto, ha sido “reflotada” por la Universidad Internacional de Florida (FIU), que ahora la gestiona.
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