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Felipe VI, un rey preocupado por el medio ambiente y aficionado a la ciencia

Madrid (EFEverde).- El futuro Felipe VI será el rey más preocupado por el medioambiente y la ciencia en la historia de España: rodó una serie documental para TVE titulada “La España salvaje”, disfruta regularmente con actividades de mar y montaña y acude a seminarios para conocer los últimos avances tecnológicos.

El Príncipe de Asturias clausura el acto central conmemorativo del centenario del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que se celebra en los Jardines de Cecilio Rodríguez, en el Parque del Retiro de Madrid. EFE/Javier Lizón

El Príncipe de Asturias clausura el acto central conmemorativo del centenario del Instituto Español de Oceanografía (IEO), que se celebra en los Jardines de Cecilio Rodríguez, en el Parque del Retiro de Madrid. EFE/Javier Lizón

Su interés medioambiental se alimenta por dos vías: la tradición familiar, ya que la familia alemana de su madre la reina Sofía posee especial sensibilidad al respecto, y su propia disposición, nacida durante una infancia en la que disfrutó del entorno “verde” donde se ubica el Palacio de la Zarzuela en el madrileño monte de El Pardo.

Este aprecio por lo medioambiental creció junto con sus estudios en una persona que, según el naturalista y ex secretario general de Medio Ambiente Borja Cardelús, “tiene curiosidad por todo”.

Buen ejemplo es el rodaje de la serie televisiva documental sobre la fauna ibérica “La España salvaje”, escrita y dirigida por el propio Cardelús en 1996 y para la cual el Príncipe de Asturias aceptó ser presentador “en el mismo momento” en el que se le propuso.

De hecho, participó con intención de “remover la conciencia de los españoles” en favor de la conservación de la Naturaleza, con una actitud que según el productor ejecutivo, Miguel María Delgado, demostró que sus convicciones ecologistas “son profundas”.

El acercamiento progresivo al mundo natural relegó una afición de juventud, la caza, ya que poseía una carabina del calibre 22 con la que practicaba en compañía de su padre y de sus perros, una de sus pasiones.

Pese a la intensa agenda de actividades que soporta desde hace años, el Príncipe se acerca a la Naturaleza siempre que puede, a menudo gracias a la práctica deportiva: a la montaña, a través del esquí, y al mar, a través de la vela, que practica asiduamente en las costas mallorquinas.

Esa proximidad al océano le llevó a seguir de cerca una de las peores catástrofes ecológicas de la democracia: el derrame petrolero del buque “Prestige” tras hundirse en noviembre de 2002.

El Príncipe viajó a Galicia para seguir de cerca los trabajos de limpieza y visitó varias localidades afectadas entrevistándose con alcaldes, patronos mayores y presidentes de agrupaciones de las cofradías.

Su interés por la causa medioambiental ha aflorado en muchas intervenciones públicas, como en 1991 cuando coincidió con otro príncipe muy apegado a ella, Carlos de Inglaterra, durante la clausura de las jornadas sobre “El futuro del medioambiente urbano en Europa” organizadas por la CE y el entonces Ministerio de Obras Públicas y Transportes.

Allí defendió una reorientación de la planificación urbanística que garantizara “la habitabilidad e identidad de las ciudades europeas” ensalzando el Libro Verde editado a propósito como un “valioso documento” para mejorar la calidad de vida en las ciudades creando “mayores espacios verdes, menores niveles de ruido, un aire más limpio…”

La relación del medioambiente con el progreso y las tecnologías que lo posibilitan es otra de sus preocupaciones: ya en el colegio su asignatura favorita era Física y Química.

Este entusiasmo por los avances científicos y tecnológicos la confirmó Carlos Martínez Alonso, ex presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), al revelar cómo desde esta institución “le organizamos reuniones y seminarios para que tenga información” hablando durante horas con diferentes especialistas.

El pasado 5 de junio se celebró el Día Mundial del Medio Ambiente y el Príncipe fue protagonista encabezando el acto de entrega de los Premios Europa de Medio Ambiente a la Empresa 2014.

Aprovechó de nuevo para apoyar la preocupación medioambiental como “fuente de inspiración” y “generadora de empleo y riqueza” e insistió en “entender el patrimonio natural como un capital que integra el valor ambiental y el económico”.

En aquel acto, el Príncipe lució una corbata de color…, verde, por supuesto. EFEverde

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