Inicio / Ciencia / Apollo XIII. Houston, estamos viendo florecer

Apollo XIII. Houston, estamos viendo florecer

“Houston, estamos viendo florecer”, fueron las palabras que los astronautas del Apollo 13 -Lovell, Swigert y Haise- pronunciaron nada más recuperar la conexión con el centro de control de Houston un 17 de abril de 1970, tras vivir la odisea espacial más recordada de la historia.


Cuarenta y tres años después, Carlos González, ex jefe de operaciones de la NASA en Madrid, recuerda como volvió de inmediato a su puesto, tras terminar su turno, para encerrarse durante cuatro días. “Estaba en una gasolinera cuando me contaron que la radio acababa de decir que el Apollo 13 había sufrido un accidente”, recuerda González, que inmediatamente cogió el coche para volver a la estación de Fresnedillas (Madrid) -construida en 1964 por la NASA-.

“Pusimos unos colchones y dormimos allí durante los cuatros días que duró la odisea de los astronautas”, comenta un Carlos González al recordar que “lo vivimos exactamente igual que Houston salvo que no podíamos ayudar técnicamente y no había puros”.

A este trabajador que con 20 años respondió a un anuncio que solicitaba técnicos de la NASA en su base madrileña -solo hay dos más en el mundo, Goldstone (California) y Canberra (Australia)- le impactó “la serenidad con la que los astronautas asumieron un problema, el ritmo tan normal de sus pulsaciones”.

“Houston, estamos viendo florecer la cosa más maravillosa del mundo”, pronunciaron los astronautas, quienes “estaban haciendo alusión a los grandes paracaídas con rayas blancas y rojas que se habían desplegado para el amerizaje en el Pacífico”, se emociona González al recordar con orgullo esos instantes de hace cuarenta y tres años.

Ningún Apolo había perdido las comunicaciones con el centro de control durante más de tres minutos “y Houston no les dijo nada, pero sabían al igual que los astronautas, porque estos tampoco eran tontos, que los paracaídas podían haberse congelado y no desplegarse”, rememora González al afirmar que el reingreso tardó demasiado: “cuatro minutos y treinta y siete segundos”.

A día de hoy González charla con EFEfuturo al lado de la maqueta del Curiosity en el centro de visitantes de la Nasa en Robledo de Chavela con el mismo entusiasmo que cuando se ha acercado a hablar con un niño de apenas siete años: “Javi, sé que hay que estudiar mucho, pero necesitamos astronautas como tú”. Sueña con un viaje tripulado a Marte que “jamás veré, pero aunque sea difícil creo que deberían ir diez naves con siete personas cada una porque sería una pena hacer un viaje de siete meses para no explorar el planeta rojo”.

La ruptura de un mito


“Houston, tenemos un problema”, pasó a la historia como la frase que pronunció en primera instancia Jack Swigert, piloto del módulo de mando del Apollo 13, y en segundo lugar el capitán Jim Lovell.
Sin embargo, la expresión fue pronunciada por el astronauta Alan Shepard meses antes en un vuelo programado de 16 minutos del proyecto Mercury.
“Hubo problemas con la cuenta atrás, le retuvieron tres horas y le invitaron a un vaso de agua y claro, cuando ya estaba atado en la cápsula a tres minutos del lanzamiento dijo: Houston, tengo un problema”, ríe González al recordar como Shepard confesaba que tenía que ir al servicio.
“Quedan quince minutos para el lanzamiento ¿Cómo vas a ir al servicio? Tú has aguantado mucho más en las pruebas”, le advertía el director de vuelo a Shepard, quien amenazaba con orinarse encima.
“Tú mismo Alan, le dijo, y Alan Shepard se lo hizo encima pero los médicos no pensaron que la orina pondría en cortocircuito los sensores biomédicos y le empezaron a dar calambres”, nos desvela el ex jefe de operaciones de la NASA en Madrid, que no puede contener la risa al contar la anécdota.

Advertencia


“El Apollo 13 significó una señal de aviso, ya que el proyecto Apollo se hizo a una velocidad mucho mayor de lo normal y se dejaron cosas en el tintero”, señala a EFE Pedro Duque, astronauta español de la Agencia Europea del Espacio (ESA).
El astronauta español intenta hacer memoria del que sería la tercera misión con intención de alunizar pero afirma que “no tuvo la misma repercusión y solo conservo recuerdos del primero”.

Sólo Fresnedillas vio aterrizar a Armstrong


“El aterrizaje manual en la Luna del señor Neil Armstrong lo vio Fresnedillas solamente”, explica González, quien aclara que “tuvimos el honor de ser los únicos en ver el momento en el que el módulo lunar descendía y aterrizaba en la Luna”.
A los astronautas del Apollo 11 les dijeron que tenían que descansar y no salir hasta dentro de cinco horas a la Luna porque “pienso que los americanos querían ver a Armstrong pisar la Luna, pero creo que nos dejaron lo más importante: el aterrizaje”. EFE
rmt/fch

(Sin votaciones)
Cargando…