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Jeffrey Gordon, premiado por descubrir el papel esencial de los microbios intestinales en la salud

El premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Biología y Biomedicina ha sido concedido al investigador estadounidense Jeffrey Gordon por descubrir la importancia de los microbios intestinales sobre la salud humana.

Jeffrey Gordon. Imagen facilitada por la Fundación BBVA.

Jeffrey Gordon. Imagen facilitada por la Fundación BBVA.

Gordon y su equipo fueron los primeros en demostrar que los billones de microorganismos que forman la microbiota intestinal son esenciales en la regulación de la fisiología animal, un hallazgo que ha abierto un nuevo campo de investigación médica.

Su descubrimiento fue el pistoletazo de salida para numerosos grupos de investigación en todo el mundo -cada año Gordon aparece citado en más de 18.000 artículos médicos-, que ya han demostrado que los microorganismos del intestino tienen un papel central en enfermedades como la obesidad, la diabetes o la enfermedad inflamatoria intestinal.

Estos microorganismos que forman “una firma bacteriana única para cada individuo” también podrían tener implicaciones importantes en la patogénesis de enfermedades neurológicas como los trastornos del espectro autista, el alzhéimer o el párkinson.

Estas “tienen un componente microbiano que juega un papel potencial en el desarrollo de la enfermedad“, ha explicado Gordon en videoconferencia después de conocer el fallo del jurado del premio, dotado con 400.000 euros.

Trasplantes de microbiota fecal


Además, el trabajo de Gordon también ha abierto la puerta al uso de trasplantes de microbiota fecal contra algunas enfermedades como la colitis, y sus investigaciones tienen un gran potencial para el desarrollo de futuras terapias contra muchas otras enfermedades, incluido el cáncer.

“Probablemente, lo más importante de sus descubrimientos está por llegar”, ha avanzado Óscar Marín, director del Centro de Trastornos del Neurodesarrollo en el King’s College de Londres y miembro del jurado.

“Siempre hemos pensando que los microbios son nuestros enemigos pero no es así. Los microbios son compañeros, una comunidad de microorganismos que no pueden funcionar solos y que viven en simbiosis con nuestro organismo”, ha detallado el médico estadounidense.

De hecho, ha añadido, los seres humanos tenemos elementos, características, que nunca hubiéramos alcanzado si no fuera por que el microbioma intestinal interactúa con nuestras células.
Imagen de archivo de un laboratorio científico. NGG/EFE.Imagen de archivo de un laboratorio científico. NGG/EFE.


Gordon y su equipo investigaron el papel de los microbios intestinales en ratones criados en condiciones estériles -sin microbiota propia-, que posteriormente colonizaban con microorganismos para estudiar sus efectos sobre la fisiología del animal.

Estas investigaciones le llevaron a descubrir que el ecosistema bacteriano intestinal es determinante en la regulación de la formación del tejido adiposo, lo que estableció por primera vez la relación entre la microbiota y la obesidad

Sin embargo, una de sus mayores contribuciones ha sido descubrir que la malnutrición infantil está muy condicionada por la existencia de algunas bacterias y que, más allá de una falta de alimentación, los niños malnutridos tienen problemas “persistentes” en el desarrollo y el sistema inmune provocados por la composición de su microbiota, que “es la causa y no el efecto de su malnutrición”, ha subrayado Gordon.

Pérdida de diversidad en la microbiota


A lo largo de su carrera, Gordon ha analizado las diferencias en el microbioma de personas de todas las regiones del mundo, una investigación que le ha llevado a constatar la pérdida de su diversidad en habitantes de los países de occidente.

“Una de las observaciones más alarmantes que hemos visto en mi equipo es que en el mundo occidental nuestros hábitos de vida, como una dieta pobre en polisacáridos y fibra, sumada a la falta de ejercicio, predispone a nuestro microbioma a una disfunción”.

“La consecuencia de esta dieta, unida a factores como el abuso de los antibióticos, están llevando a nuestra microbiota a perder riqueza, a perder robustez y, con ello, funciones concretas; estamos aumentando su vulnerabilidad”, ha advertido.

Para Gordon, estamos en un momento de “revolución”, en el siglo que ha descubierto la importancia de la microbiota pero queda mucho por hacer: hay productos que cambian la composición química de nuestro organismo y que tienen efectos sobre la salud humana.

“Descubrir esta interactuación entre los alimentos y nuestros microbios nos permitirá controlar los efectos sobre la salud humana”, ha avanzado.

Todo ello, ha puntualizado, “será fundamental porque nos ayudará a seguir dietas específicas para cada individuo y esa información será clave para asegurar nuestra salud”.

Gordon se licenció en medicina por la Universidad de Chicago en 1973 y tras realizar una investigación postdoctoral en los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU, se incorporó a la Universidad de Washington en San Luis, Misuri, donde ha desarrollado toda su carrera. EFEfuturo
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