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La realidad virtual, útil para sentirse mejor y tratar trastornos

EFEFUTURO.- La realidad virtual ayuda a las personas que son muy críticas con ellas mismas a sentirse mejor y a aceptarse y aumenta los sentimientos de complacencia, por lo que es útil para tratar algunos trastornos, como la depresión.

Las oculus, unos de los primeros dispositivos del mercado/EFE

Las oculus, unos de los primeros dispositivos del mercado/EFE

Este es el resultado de una investigación en la que han participado psicólogos e informáticos de la Universidad de Barcelona (UB), así como de la University College de Londres y de la Universidad de Derby, y que ha demostrado que la autocompasión se puede aprender utilizando avatares en un contexto de realidad virtual inmersiva.

Según los investigadores, que han publicado su trabajo en la revista “Plos One“, este procedimiento innovador reduce la autocrítica y aumenta la autocompasión y los sentimientos de complacencia en individuos que son muy críticos consigo mismos.

Los investigadores han diseñado un método para mejorar la autocompasión que consiste en crear una situación en la que el sujeto se enfrenta a sí mismo mediante avatares y tecnologías relacionadas con los videojuegos.

Realidad virtual como tratamiento


La realidad virtual ya se ha utilizado en otros casos para tratar trastornos psicológicos, como fobias y estrés postraumático; sin embargo, este estudio se centra en el uso de estos recursos como medio para promover el bienestar emocional.

En el estudio participaron 43 mujeres con tendencia a la autocrítica, por eso adoptaron un cuerpo virtual de tamaño real que sustituía el propio y les permitía tener una perspectiva en primera persona a través de los ojos del avatar.

Una vez adoptado el cuerpo virtual, los investigadores pidieron a las participantes que mostraran su compasión hacia un niño virtual.

Mientras hablaban, el niño parecía escucharlas y responder positivamente a lo que le decían.

Tras unos minutos, 22 de las participantes adoptaron el cuerpo infantil y, desde esta perspectiva, observaron como su cuerpo adulto virtual original expresaba las palabras de compasión que ellas mismas habían pronunciado antes.

Las otras 21 participantes observaron como su cuerpo adulto virtual expresaba compasión hacia el niño desde la perspectiva de una tercera persona.

Una serie de pruebas verificadas permitieron registrar datos relacionados con el estado de ánimo, la situación emocional y los rasgos de personalidad antes y después del experimento.
El profesor Mel Slater, codirector del estudio y director del Grupo de Investigación de Entornos Virtuales en Neurociencias y Tecnología Experimental (Event Lab), de la Facultad de Psicología de la UB, ha explicado: “cuando te colocas el aparato de realidad virtual en la cabeza y miras hacia abajo, ves un cuerpo virtual que reemplaza el tuyo, que se mueve como si fueras tu y que, además, se refleja en el espejo”.

“Tu cerebro interpreta que este cuerpo es el propio”, añade Slater, que también es investigador de la Institución Catalana de Investigación y Estudios Avanzados (ICREA).

Percibir el mundo como un niño


“En estudios previos -ha subrayado Slater-, comprobamos que cuando un adulto adopta el cuerpo de un niño, sus percepciones del mundo y de sí mismo parecen a las de un niño. En este nuevo estudio, las participantes reciben la compasión que ellas mismas han expresado como adultas”.

Según el investigador, “la principal ventaja de este procedimiento frente a otros métodos es que se consigue sentir autocompasión de manera indirecta”, por lo que “esta técnica puede ayudar a vencer la resistencia observada en individuos que sienten que no merecen compasión”.

La doctora Caroline Falconer, profesora del Departamento de Psicología Clínica, Educativa y de la Salud de la University College de Londres, ha afirmado que “las mujeres que tuvieron la experiencia en primera persona a través de los ojos del avatar infantil se sintieron mejor, más seguras y satisfechas”.

“Sus sentimientos de autocompasión aumentaron y la tendencia a la autocrítica disminuyó. Estos resultados subrayan los beneficios que tiene la experimentación en primera persona mediante la inmersión en realidad virtual para cultivar la autocompasión”, ha concluido. EFEFUTURO
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