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La UB patenta un protector de piel hecho con productos naturales de Antártida

EFEFUTURO.- La Universidad de Barcelona (UB) ha patentado un nuevo polímero marino, procedente de productos naturales de la Isla Decepción (Antártida), que tiene propiedades cosméticas como protector de la piel en condiciones extremas como la polución, los cambios de temperatura o el envejecimiento.

Un científico extrayendo muestras en las inmediaciones Charles Peak,cerca del campamento Glaciar Union, Antártida

Imagen de archivo. EFE/Felipe Trueba

La firma, en 1961, del Tratado Antártico se convirtió en un punto de inflexión para el mundo científico, que pasó a considerar el continente un inmenso laboratorio de interés internacional.


La doctora en Ciencias Biológicas por la Universidad de Barcelona Josefina Castellví fue la primera mujer española que participó en una expedición a la Antártida.


Desde las islas Shetland del Sur, Castellví suministró muestras al laboratorio del biólogo y catedrático de la Universidad de Barcelona Jesús Guinea, quien se encargó, junto con su grupo de investigación, de aislar y caracterizar los microorganismos.


Desde entonces han pasado más de treinta años, pero a partir de la herencia recibida el grupo de investigación consolidado de Fisicoquímica y Estructura Vesicular de Lípidos y Biopolímeros Bacterianos de la Facultad de Farmacia ha creado un activo interesante para el ámbito de la cosmética.



Un biopolímero marino con propiedades


Según ha informado la UB, se trata de un biopolímero marino con propiedades protectoras para la piel ante condiciones extremas como la polución, los cambios de temperatura, la práctica deportiva o la pérdida de nutrientes y de elasticidad causada por el envejecimiento.




El activo, que tiene una actividad emulsionante totalmente natural, proviene de la isla Decepción, una isla volcánica situada en las islas Shetland del Sur donde los microorganismos se han adaptado a vivir en condiciones extremas, ya que la temperatura del agua puede variar desde los -10 C ° hasta los 80 C °.



El grupo de investigación, liderado por la doctora Elena Mercadé, dispone actualmente de la patente de este nuevo biopolímero marino, que es gestionada por la Fundación Bosch Gimpera.


Los científicos consideran que si la financiación y los efectos del cambio climático lo permiten, la Antártida seguirá siendo la fuente de muchos nuevos organismos con aplicaciones aún por descubrir. EFE

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