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Las sociedades tradicionales son más violentas, según Jared Diamond

Cuanto más eficaz es el control ejercido por el Estado más limitada es la violencia no estatal, según el escritor y premio Pulitzer Jared Diamond, quien señala que las sociedades tradicionales tienen por término medio tasas de violencia más elevadas que las estatales, incluso si éstas son dictaduras.

sociedades tradicionales

Jared Diamond después de su entrevista con EFEfuturo en Madrid. EFE/Noemí Gómez.

Diamond, quien acaba de publicar en español “El mundo hasta ayer. ¿Qué podemos aprender de las sociedades tradicionales?” (editorial Debate), explica que el Estado reduce la violencia y como ejemplo menciona que tras la Guerra Civil española durante “uno o dos años los vencedores mataron a los vencidos” pero después no ha habido ninguna guerra en España, tampoco en Alemania tras el año 45.
En las sociedades tradicionales, indica a Efe, la guerra es constante porque no hay un Estado que declare o firme la paz.

Por lo tanto, “como promedio, el porcentaje de la población que muere a causa de la violencia en las tribus o sociedades tribales es más elevado que el porcentaje por muertes en las sociedades con estructuras de gobierno”, según Diamond, quien asegura que hay datos empíricos que así lo demuestran, los cuales “perturban a muchos”.
“En cualquier sociedad con una estructura de estado sea democrática o dictatorial, es el Estado el que se encarga, porque los ciudadanos no pueden tomarse la justicia por su mano”, subraya.
No obstante, advierte de que cualquier Estado no es “absolutamente competente” a la hora de impedir la violencia y reconoce que, en desigual medida, la emplean contra sus ciudadanos.
Diamond, quien ha recibido críticas por alguna de sus reflexiones, detalla que hay “dos extremos fanáticos”: aquellos que imaginan a las sociedades tradicionales como personas pacíficas que aman su entorno -visión de Jean-Jacques Rousseau del “buen salvaje”- y los que creen que “son personas primitivas y malvadas”.
“Yo tengo una posición intermedia, porque me interesa la realidad y ambos grupos de idiotas me atacan”, declara este premio Pulitzer.

La violencia y el papel del Estado es una “mínima” parte de “El mundo hasta ayer”, puntualiza Diamond.

Podemos aprender mucho de las sociedades tradicionales


Y es que este profesor de la Universidad de California considera que podemos aprender mucho de las respuestas de las sociedades tradicionales a los problemas humanos, a cómo abordar la educación de los hijos, la atención de los ancianos, la resolución de conflictos o el bienestar físico, y eso pretende mostrar el libro.
La obra, de 589 páginas, está basada en sus décadas de trabajo en las islas del Pacífico, así como en investigaciones sobre los inuit, los indios del Amazonas, o el pueblo san del Kalahari, entre otros.
Está dividido en once capítulos agrupados en cinco partes, además de un epílogo.
En ellos, Diamond habla de la resolución de conflictos, la infancia, la vejez, religión, diversidad lingüística, salud y peligros.
En cuanto a estos últimos, describe una actitud generalizada de los pueblos tradicionales que admira y denomina “paranoia constructiva”, expresión “paradójica” mediante la cual hace mención a la necesidad de reflexionar sobre la importancia de los pequeños acontecimientos, que de ignorarlos pueden resultar fatales.

Como ejemplo de esos hechos cotidianos, Diamond pone la ducha (evitar resbalones) o bajar una escalera (evitar caídas).

“En EEUU si tenemos un accidente vamos al hospital y normalmente se resuelve, por lo que no prestamos atención”, apunta.
En cuanto a la salud y a actuaciones individuales, el también autor de “Colapso” aboga en su nuevo libro por no echar sal en las comidas: “pensemos una vez más en el sorprendente hecho de que casi ningún papú tradicional muere de apoplejía, diabetes o ataques al corazón”.

Asimismo, apuesta por criar a los hijos en un entorno bilingüe o multilingüe, del mismo modo -continúa- que crecen muchos en las sociedades tradicionales. EFEfuturo
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