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Mariano Barbacid: “El silencio del cáncer es uno de los grandes problemas”

El prestigioso investigador Mariano Barbacid (Madrid, 1949), una eminencia en el mundo de la oncología, sostiene, en una entrevista con Efe, que uno de los grandes problemas del cáncer es que “no avisa” y lamenta los recortes en investigación, que están dejando al país “en cuadro”.

Imagen de archivo del investigador Mariano Barbacid. EFE/Xoan Rey

El expresidente del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), con motivo de su visita a Galicia para poner el broche de oro final a los Martes Clínicos organizados por la Fundación La Rosaleda, asegura que el futuro de la lucha contra el cáncer pasa por evitar la consecuencia de mutaciones de células innecesarias, por una detección precoz de la enfermedad y por un mayor empuje a las campañas de concienciación.
Mariano Barbacid afirma que el cáncer es algo “consustancial a la vida”, un hecho del envejecimiento celular, “algo intrínseco a nuestra propia biología y a nuestro funcionamiento”.

Este estudioso aboga por sortear y obviar las causas externas que provocan mutaciones innecesarias y daños crónicos, es decir, la proliferación o reconstrucción del tejido muerto, consecuencia de actos perjudiciales como fumar.

“Yo creo que podemos estar tranquilos con los teléfonos móviles o con las antenas, no tenemos problema. Sin embargo, sí sabemos que el tabaco causa cáncer y seguimos fumando”, detalla.

La duración de un proceso cancerígeno varía, pero aún así se puede afirmar que es un procedimiento “lento”, que tarda en torno a 20 ó 30 años, y del que no se conoce nada más que la recta final.

“Se dice que el cáncer como enfermedad representa el cinco por ciento de todo el proceso”, apunta.

Este facultativo escenifica este desarrollo de una manera ilustrativa: “Yo ahora creo que no tengo un cáncer. Es posible que lo tenga, no lo sé. Pero no lo noto. De hecho, una persona puede llevar un tumor de diez centímetros en un pulmón y no enterarse”.

El problema surge, por tanto, al no producirse esa alerta, esa voz de alarma, cuando el mal se descubre tarde y el tumor ya está en una fase de metástasis en la cual afecta a otros órganos, una diseminación que impide o dificulta su curación.

Aún así, Barbacid incide en que el cáncer no es incurable, sino que los porcentajes de recuperación varían entre un 5 y un 95 por ciento dependiendo del tipo.

En los últimos diez años se han producido una serie de evoluciones importantes, subraya Mariano Barbacid, entre ellas, que casi todos los nuevos fármacos son inhibidores selectivos dirigidos contra dianas moleculares que continúan teniendo efectos secundarios, pero menos que los anteriores.

El segundo, prosigue, es el desarrollo de las técnicas de “ultrasecuenciación” que permiten conocer todas las mutaciones de un granuloma e identificar el gen tratado para proporcionar el tratamiento más acertado, lo que se conoce como “terapias personalizadas”.

“Yo tenía el caso de un amigo al que le secuenciaron el tumor, pero tenía 4.000 mutaciones. Ahí no ha servido de nada conocerlas, más que para saber que aquello no tenía forma. Pero si hubieran existido los fármacos, le daríamos los indicados para su caso. Ése es el futuro”, relata.

Así, Barbacid apuesta por una investigación combinada, en la que los dos elementos principales sean la indagación básica y la clínica.

Pero la investigación y el desarrollo no se puede llevar a cabo en un sector mermado y tocado por los recortes que, de seguir así, dará lugar, comenta el bioquímico, a la pérdida de una generación entera, así como de los avances logrados en los últimos diez años, “una lástima”, apostilla.
“Lo importante es que haya un tejido investigador que no esté sometido a vaivenes”, mantiene Barbacid.

Así, asegura que las cantidades de dinero otorgadas a investigación y desarrollo son “irrisorias” comparadas con las cuantías concedidas a la gran banca.

“La disminución del presupuesto, la elevada media de edad de la plantilla y la reducción de más de 2.000 trabajadores son factores que están provocando una auténtica desgracia”, afirma entristecido.

Mariano Barbacid es un destacado bioquímico que consiguió aislar un gen humano mutado capaz de causar cáncer, el oncogén humano H-ras (en carcinoma de vejiga).

“Decidí, desde un inicio, investigar esta enfermedad, el cáncer, por el mismo motivo que un montañero decide escalar una montaña: porque está ahí”, concluye. EFEfuturo
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