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La migraña y el TDAH comparten una base genética común

Un equipo internacional de investigadores publica el estudio más grande que se ha hecho hasta el momento a nivel de bases genéticas comunes entre diferentes trastornos del cerebro y una de sus conclusiones es que la migraña y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) comparten una base genética común.

De izq a drcha el doctor Macaya, la doctora Pozo y el doctor Ramos Quiroga. Imagen facilitada por el Vall d'Hebron.

De izq a drcha el doctor Macaya, la doctora Pozo y el doctor Ramos Quiroga. Imagen facilitada por el Vall d'Hebron.

Se trata de un gran estudio internacional en el que han participado varios investigadores españoles y que ha descubierto la base genética común de muchos trastornos psiquiátricos, como la esquizofrenia, el autismo, el trastorno bipolar, la depresión y el déficit de atención con hiperactividad (TDAH).

La investigación, que publica la revista Science y en la que han participado medio millar de investigadores, ha analizado millones de variantes genéticas en más de 800.000 personas de todo el mundo, entre pacientes y voluntarios sanos (215.683 pacientes y 657.164 controles), que podrían ser factores de riesgo en 25 trastornos neurológicos y psiquiátricos.
El trabajo también ha revelado que algunas patologías neurológicas como la epilepsia, el ictus, la esclerosis múltiple, el párkinson o el alzhéimer tienen perfiles genéticos muy diferenciados entre sí y también de los trastornos psiquiátricos.

En esta investigación, la más extensa y ambiciosa sobre factores genéticos compartidos en patologías del cerebro, han participado los profesores de la Facultad de Biología de la UB Bru Cormand y Raquel Rabionet, que también trabajan en el Instituto de Biomedicina de la UB (IBUB), en el Centro de investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER) y en el Instituto de Investigación Sant Joan de Déu (IRSJD).

Según Bru Cormand, por primera vez, la investigación perfila la base genética compartida entre trastornos psiquiátricos y patologías neurológicas no psiquiátricas (alzhéimer, pérkinson o migraña), y amplía el foco a rasgos de personalidad que no son considerados trastornos clínicos (inestabilidad emocional) y parámetros cognitivos (el rendimiento escolar, por ejemplo).


Los investigadores Bru Cormand y Raquel Rabionet, en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Imagen de la UB.Los investigadores Bru Cormand y Raquel Rabionet, en la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona. Imagen de la UB.


Los expertos han analizado variantes genéticas que son frecuentes en la población general, presentes en más del 1% de las personas, pero que pueden dar lugar a patologías psiquiátricas o neurológicas en determinadas combinaciones.

“Este trabajo nos ayuda a caracterizar la arquitectura genética de estos trastornos y separar la base genética compartida de las especificidades de cada trastorno”, ha precisado el investigador.

El estudio confirma una fuerte correlación genética entre la esquizofrenia, el autismo, el trastorno bipolar, la depresión mayor y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y revela que no hay solapamiento entre los factores de riesgo genético de los trastornos psiquiátricos y las demás patologías neurológicas.

“Algunos trastornos neurológicos -según Cormand- como la epilepsia, ictus, esclerosis múltiple, párkinson o alzhéimer, tienen bases genéticas muy diferenciadas entre sí y también en relación a los trastornos psiquiátricos. La única excepción es la migraña, un trastorno neurológico que comparte genética con varios trastornos psiquiátricos, por ejemplo, el TDAH, la depresión mayor o el Síndrome de Tourette”.

La migraña, la excepción


Así, mientras que los trastornos psiquiátricos (especialmente esquizofrenia, trastorno bipolar, TDAH, y depresión mayor) comparten variantes de riesgo comunes, es decir, hay una correlación genética entre ellos; los trastornos neurológicos (epilepsia, alzhéimer, párkinson, entre otros) parecen ser diferentes entre ellos y también de los trastornos psiquiátricos.

“La excepción es la migraña, un trastorno neurológico que correlaciona significativamente con el TDAH, la depresión mayor y el síndrome de Tourette (trastornos psiquiátricos)”, ha resumido por su parte Patricia Pozo, neuróloga responsable de la Unidad de Cefalea del Hospital Vall d’Hebron, jefe del grupo de investigación Cefalea y Dolor Neurológico del VHIR.
Otro de los elementos innovadores revelados por el estudio es la correlación genética entre algunos rasgos de la personalidad -como el neuroticismo, es decir, la inestabilidad emocional- con la mayoría de trastornos psiquiátricos y la migraña.

En paralelo, los investigadores han estudiado también diferentes medidas cognitivas tomadas durante la infancia, “por ejemplo, los años de educación recibidos o el rendimiento escolar, que se relacionan positivamente con algunos trastornos psiquiátricos, como el trastorno bipolar o la anorexia, y negativamente con algunos trastornos neurológicos, como el Alzheimer o el ictus”, ha añadido Raquel Rabionet.

El trabajo también está firmado por expertos del Instituto de Investigación Vall d’Hebron (VHIR-UAB), el Centro de Regulación Genómica (CRG), el Hospital Mútua Terrassa, el Hospital de Sant Pau, el Instituto Catalán de la Salud (ICS), el Instituto Catalán de Neurociencias Aplicadas y la Universidad Internacional de Cataluña (UIC), entre otras. EFEfuturo


De izq a drcha el doctor Macaya, la doctora Pozo y el doctor Ramos Quiroga. Imagen facilitada por el Vall d'Hebron.De izq a drcha el doctor Macaya, la doctora Pozo y el doctor Ramos Quiroga. Imagen facilitada por el Vall d’Hebron.

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