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Las perseidas y los radioaficionados… “por el interés te quiero Andrés”

Los radioaficionados mantienen una relación de amistad interesada con las perseidas. Cada año, la llegada de estas moviliza a los amantes de la radioafición, pues la entrada de estas estrellas fugaces en la atmósfera de la Tierra genera una ionización que les ayuda a la transmisión de las ondas.

radioaficionados

Fotografía de archivo de un radioaficionado. EFE/Carlos Fernández

Distancia de las ondas emitidas


El efecto “espejo” o “rebote” que genera la desintegración de los meteoritos permite “duplicar y hasta triplicar” la distancia de las ondas emitidas, siempre en función de la situación de las estaciones (emisor/receptor) de los radioaficionados.

Dicha ionización es “momentánea, de segundos”, pero repetitiva y constante como consecuencia de la lluvia de estrellas fugaces y su entrada en la atmósfera, ha explicado a EFE Francisco Muñoz, miembro de la Unión de Radioaficionados de Mérida (URM).

Aun así, las ondas, principalmente las VHF, alcanzan distancias de hasta 3.000 kilómetros, aproximadamente, cuando lo habitual -hay salvedades- es de un millar de kilómetros.

El éxito de estas comunicaciones radica principalmente en “el ángulo de entrada” de las ondas al citado “espejo” y en el de salida, una vez rebotadas. Por ello, tanto el emisor como el receptor, y viceversa, deben “apuntar” sus antenas hacia la zona celeste en la que tienen lugar las perseidas.

Saludo digital


A ello se suma otra curiosidad. Dado que dicha reflexión de onda es momentánea, los contactos entre dos estaciones son de escasísima duración, uno de los emisores “saluda” en los minutos pares y el otro, en los impares.


Perseidas en el ORM con los telescopios MAGIC durante la noche del 11 al 12 de agosto de 2016. Crédito: Daniel López/IAC.Perseidas en el ORM con los telescopios MAGIC durante la noche del 11 al 12 de agosto de 2016. Crédito: Daniel López/IAC.


Fonía, telegrafía y modos digitales son las tres posibles modalidades de conexiones, en función de la duración del tiempo del “rebote”.

Obviamente, el “saludo digital”, es decir, el realizar y confirmar el contacto a través del indicativo de cada usuario (comunicado) es el más habitual con la llegada de las perseidas.

No obstante, estas estrellas fugaces y su efecto “espejo” también permiten intercambiar “tarjetas postales”, denominadas “QSL”, que contienen información relacionada con el indicativo de llamada, la fecha y la hora de la misma, la posición geográfica, entre otros datos.

Noche del domingo al lunes


La mejor noche para intentar ‘cazar’ visualmente a las perseidas y, en este caso, para ‘que echen una mano’ en las transmisiones será la del domingo 12 de agosto al lunes 13 de agosto, aunque estas estrellas fugaces comenzaron el pasado 25 de julio y terminarán el 18 de agosto.

En esta agenda de amistades interesadas de los radioaficionados también figuran las cuadrántidas (enero), las gemínidas (diciembre) y las leónidas (noviembre), entre otras “lluvias de estrellas”.

A este tipo de “espejos” se une uno de los más espectaculares, al menos para los no entendidos, el denominado “rebote lunar”. Se trata de utilizar el satélite natural de la Tierra como reflector de señales en las bandas de VHF, UHF y superiores, pues estas traspasan la atmósfera.

La onda puede dar la vuelta al mundo en menos de medio segundo, lo que permite oirte a ti mismo”, según Muñoz. EFEfuturo
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