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Científicos piden regular la presencia humana del Ártico

EFEFUTURO.- El océano Ártico continúa creciendo y en los próximos 30 años el retroceso del casquete polar hará que aumente la navegación y la actividad humana e industrial en la zona, por eso los científicos han urgido a regular ya su control y futuro uso.

Fotografía facilitada por la UPC de los investigadores de la expedición ODEN Arctic Technology and Research Cruise 2013.

Los científicos que han trabajado durante los últimos cuatro años en el proyecto europeo Arctic Climate Change Economy and Society (ACCESS) analizando las consecuencias sociales, económicas, políticas y en el ecosistema derivadas del cambio climático han expuesto hoy en una reunión en Vilanova i la Geltrú (Barcelona) las conclusiones que presentarán al Consejo del Ártico en los próximos días.

En la investigación han participado 110 científicos de 27 instituciones toda Europa, entre ellos profesores del Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), que han sido los anfitriones del encuentro.

“El deshielo en el océano Ártico es continuo y está provocado por el hecho de que los inviernos son menos fríos y el verano se alarga como consecuencia del cambio climático”, ha explicado el director del LAB, Michel André, en rueda de prensa, junto al coordinador del proyecto ACCESS, Jean-Claude Gascard.

Michel André ha estudiado como el cambio climático puede alterar la vida de los pueblos indígenas que subsisten gracias a la pesca y la caza.

Fotografía facilitada por la UPC de la expedición ODEN Arctic Technology and Research Cruise 2013. 


El LAB también se ha encargado de monitorizar los sonidos originados por el hombre, y los animales, en el mar del Ártico, analizando su interacción.

Los científicos han previsto que en los próximos 30 años haya más retroceso de los casquetes polares y, en general, que se alargue la temporada de navegación, aunque hay zonas cerca de la costa que todavía están bloqueadas al transporte marítimo.

Es de prever un aumento de la actividad humana en las próximas décadas en el Ártico donde se harán necesarias grandes inversiones en infraestructuras, por lo que los científicos creen necesario que el Código Polar se debería ampliar y adaptar a esta circunstancia y aplicarlo a las aguas internacionales.

Los científicos han alertado, por ejemplo, de que el Código Polar actual no regula la contaminación de emisiones a la atmósfera y las emisiones del tráfico marítimo irán en aumento en el Ártico “por lo que lo que hay que tener en cuenta los efectos que esto conllevará en la calidad del aire en la zona”.

También aumentará el ruido general provocado por el transporte marítimo y éste será, por tanto, una fuente de contaminación acústica importante en las próximas décadas, ha advertido André.

El LAB ha instalado en puntos estratégicos del Ártico un total de siete hidrófonos que han registrado desde Vilanova i la Geltrú los sonidos de forma continua durante un año.

Se trata, según André, de una innovación pionera en el mundo ya que los sensores identifican la procedencia de los sonidos que se producen a decenas de kilómetros y los clasifican automáticamente para saber si son de origen natural o humano y alerta de la presencia de especies sensibles.
“Hay que tomar medidas para mitigar el aumento de la contaminación acústica en el Ártico”, ha pedido André.

Los científicos también han coincidido en que hay disponible mucha tecnología para desarrollar las actividades futuras en el Ártico, pero que no es suficiente para hacer frente a los retos de futuro, como, por ejemplo, asegurar la evacuación de población en la zona o los servicios de emergencia.

Los investigadores han previsto que tanto la pesca como las instalaciones de acuicultura se trasladen a zonas más del norte, un factor a tener en cuenta a nivel de gobernanza y de gestión de las zonas pesqueras.

En cuanto a la legislación, los científicos han recomendado que, en lugar de plantear una única normativa global para todo el Ártico, haya una regulación específica para cada zona.

Las conclusiones definitivas del proyecto ACCESS se entregarán a la Comisión Europea en las próximas semanas, que las deberá aprobar y hacer públicas en un plazo máximo de dos meses. EFEfuturo

 
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