Inicio / Ciencia / #Taldíacomohoy 2004.- Muere Francis Crick, Premio Nobel de medicina británico.

#Taldíacomohoy 2004.- Muere Francis Crick, Premio Nobel de medicina británico.

#Taldíacomohoy 2004.- Muere Francis Crick, Premio Nobel de medicina británico. Así lo contabamos entonces: 

Por Rocío Ayuso, San Diego (EEUU), 29 jul de 2004 (EFE).- El co-descubridor de la estructura del ADN, Francis Crick, muerto en San Diego (EEUU) a los 88 años, deja tras de sí un valioso legado científico que se aplica desde la criminología hasta la agricultura. El descubrimiento, conocido como estructura de “doble hélice”, fue la piedra de toque de los avances que han hecho cotidianos los análisis del ADN en las pruebas de paternidad, en los juicios por asesinato o en la creación de nuevas variedades de cosechas.

Fotografía de archivo de un laboratorio. EPA/FRANK MAY

Fotografía de archivo de un laboratorio. EPA/FRANK MAY

 

Se trata de una estructura que también está en el centro de un debate ético relacionado con la manipulación genética del código del ácido desoxirribonucleico (ADN).

Pero antes de que la biología molecular tuviera ese nombre, el interés de Crick en ese área limítrofe entre la materia viva y la inerte generó unos avances impensables en aquel entonces.

Fue en 1962 cuando el británico Crick ganó el premio Nobel junto al estadounidense James Watson por sus trabajos para descifrar la estructura del ADN, llave de la genética moderna.

Según confirmó una portavoz del instituto Salk, donde Crick trabajaba bien superada su jubilación, el científico murió el miércoles de cáncer de colon en el Thornton Hospital de la Universidad de California en San Diego.

Su muerte fue recibida con pesar por su compañero de trabajo, Watson, el científico parlanchín y 12 años más joven con el que se lanzó en 1951 a un estudio genético que produjo el descubrimiento de la estructura del ADN.

“Siempre recordaré a Francis por su inteligencia extraordinariamente centrada y por las muchas maneras en que me demostró su bondad e impulsó mi confianza en mí mismo”, indicó Watson en un comunicado.

El presidente del Instituto Salk, Richard Murphy, añadió que Crick, que ocupaba un puesto de profesor emérito y había presidido también la institución, “será recordado como uno de los científicos más brillantes e influyentes de todos los tiempos”.

Hijo de un fabricante de zapatos, Crick encontró su vocación en un área desconocida siguiendo lo que llamaba la prueba del cotilleo.

“Uno siempre cotillea de lo que más le interesa”, decía.

En su caso era de biología molecular y del funcionamiento del cerebro, por lo que procedió a enseñarse a sí mismo química y biología, una preparación detenida por la Segunda Guerra Mundial.

Fue su dedicación posterior la que llevó a Crick, entonces de 36 años, y a Watson, de 24, al descubrimiento de la “doble hélice” mientras trabajaban en el Laboratorio Cavendish de la Universidad de Cambridge, Inglaterra.

En un artículo publicado en la revista “Nature” el 25 de abril de 1953, Crick y Watson explicaron que el ADN tiene una compleja estructura helicoidal que “sugiere de inmediato la posibilidad de un mecanismo de copia para el material genético”.

Una estructura que su segunda esposa, Odile Speed, representaría en unos primeros dibujos con forma de dos escaleras retorcidas en forma de hélice, convertidos así en la representación más conocida del ADN.

Crick y Watson mostraron que los genes de un ser humano están formados por ADN y no por proteínas, como se pensaba antes.

Además, la estructura en doble hélice del ADN resolvía perfectamente la cuestión de la replica de los genes, previa a la división celular.

Fue un hallazgo que no se libró de la polémica, pues se “olvidaron” de citar la información valiosa lograda por una científica del King’s College de Londres, Rosalind Franklin.

Franklin fue quien, mediante técnicas de rayos X, había deducido que las bases nitrogenadas que formaban parte de la composición del ácido nucleico debían estar en una estructura helicoidal e incluso había calculado varios parámetros de la hélice, como la distancia o período de repetición.

Crick continúo su dedicación a la ciencia hasta el final de sus días, agradable en persona pero huidizo a la prensa porque, según decía, le quitaba tiempo para pensar.

Por eso prefería la lectura a los laboratorios y la vista del océano Pacífico desde su estudio a la enseñanza de sus alumnos. EFE ra/mv/mls/esc/jg

 
(Sin votaciones)
Cargando…