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Un gen vinculado a un tipo de distrofia muscular, punto de partida para la vacuna del Sida

El descubrimiento de que el origen de la distrofia muscular que afecta a un grupo familiar de Castellón es un gen que contiene mutada la proteína Transportina3, responsable de introducir en las células el virus del VIH y reproducirlo, podría ser el “punto de partida” para lograr la vacuna contra el Sida.

Imagen de archivo: Un lazo rojo cuelga de la fachada del Ayuntamiento de Madrid, con motivo de la celebración del Día Mundial de la lucha contra el Sida. EFE/Alberto Martín
Así lo ha asegurado a los periodistas José Vílchez, que dirige el grupo de Investigación en Patología Neuromuscular y Ataxias del Instituto de Investigación Sanitaria del Hospital La Fe de Valencia.
Esta investigación fue publicada en abril en la revista Brain.

Según ha explicado Vílchez, hace dos años se inició un proyecto con 35 miembros de una familia que reside en la provincia de Castellón para descubrir cual era el gen causal de la distrofia muscular de cinturas llamada LGMD1F de la que están afectados, ya que es el único caso de estas características que se conoce en el mundo.

“El gen lo descubrimos hace seis meses pero también vimos que este contiene la proteína Transportina3, que es la que se encarga de transportar el virus del Sida”, ha señalado Vilchez, quien ha agregado que estos pacientes “de forma natural tienen ya la vacuna del sida”.

Tras este descubrimiento, se ha puesto en marcha un macroproyecto para que esta investigación “cuaje y se llegue a encontrar esta vacuna, que hay muchas posibilidades de que ya la tengamos aquí”, además de poder descubrir cuales son las causas de la distrofia muscular.

Uno de los afectados por la distrofia muscular causada por este gen que contiene mutada la proteína Transportina3, responsable de introducir en las células el virus del VIH y reproducirlo, confía en que el hallazgo de esta mutación sirva para avanzar tanto en el descubrimiento de una vacuna contra el sida como en una cura para su enfermedad.

Así lo ha asegurado a EFE Abraham Guirao, miembro de esta familia castellonense afectada por una distrofia muscular de cinturas llamada LGMD1F, la única que se conoce en el mundo afectada por esta dolencia genética que ya soportan cinco generaciones.

“Empezó por mi bisabuela, se lo encontraron a mi abuelo y a mi padre, lo tengo yo y hay gente de mi edad con hijos también afectada”, ha señalado Guirao, de 29 años.

Un grupo de 35 miembros de esta familia comenzaron hace dos años a ser tratados en el Hospital La Fe de Valencia para conocer cuál era el gen causal de su distrofia muscular, que fue descubierto hace seis meses.
Pero los investigadores también se dieron cuenta de que el gen contenía la proteína Transportina3, que es la que se encarga de transportar el virus del sida, y que además estaba mutada, por lo que actúa como una vacuna natural contra el sida ya que impide que el virus del VIH se reproduzca.

Abraham Guirao ha asegurado a EFE que aún no acaba “de asimilar” que la causa de su dolencia podría ser el origen de una vacuna contra el sida.

“Es muy fuerte, si al final se lleva a buen puerto, espero que sí, formar parte de que haya una vacuna para el sida y se aumentan los medios y la inversión para que también se sepa más sobre nuestra enfermedad”, ha señalado.

Guirao, cuya distrofia ha avanzado hasta dejarle en silla de ruedas, ha señalado que confía en que estos hallazgos sean la clave para aislar su enfermedad y evitar que sus hijos nazcan con ella.

Los afectados por esta distrofia muestran debilidad en la zona pélvica y escapular, aunque también se pueden ver afectados órganos internos.

Abraham Guirao ha explicado que su abuelo falleció con más de 80 años y comenzó con los primeros síntomas a los 40, su padre comenzó a tener problemas de movilidad durante el servicio militar, ya que no podía correr bien, y en su caso cuando era pequeño: “Tenía dificultades para correr y con el tiempo dejé de subir escaleras”. EFEfuturo
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