Inicio / Tecnología / Mobile World Congress: en la variedad está el gusto

Mobile World Congress: en la variedad está el gusto

El Mobile World Congress ha puesto de manifiesto que los dispositivos más asequibles son una oportunidad golosa para la industria y que, pese al dominio de Android y iOS, no dejan de surgir alternativas llamativas.

Imagen promocional de los dispositivos Jolla, con sistema operativo Sailsifh OS.

Imagen promocional de los dispositivos Jolla, con sistema operativo Sailsifh OS.

Aunque las pulseras y relojes inteligentes han acaparado buena parte de la atención del MWC (con el permiso de Mark Zuckerberg y Whatsapp) y se ha incidido en la relevancia creciente del internet de las cosas, lo cierto es que el móvil va a seguir siendo el centro de la vida digital aún durante algunos años.

Marcas como Samsung, Sony o Huawei, con sus nuevos dispositivos insignia Galaxy S5, Xperia Z2 o Ascend G6, han acudido a Barcelona para lucirse.

Aunque los dispositivos de gama alta son los que acaparan la mayor atención mediática, lo cierto es que esta edición del congreso ha ido, y mucho, de teléfonos inteligentes de precios bajos, esos que van a utilizar millones de personas como primer punto de acceso a internet en el próximo lustro.

En este ámbito ha destacado Nokia que ha decidido comercializar teléfonos económicos basados en un Android modificado en lugar de en Windows Phone, el sistema operativo promovido por Microsoft, compañía a la que ahora pertenece.

El responsable de Android, Sundar Pichai, ha asegurado durante el Mobile World Congress que Google quiere que la última versión de su sistema operativo, llamada Kit Kat, llegue este 2014 incluso a a los terminales más económicos y ha destacado los avances logrados por los fabricantes chinos, que están desarrollando dispositivos asequibles con grandes funcionalidades técnicas.

Pese a la posición privilegiada de Android, algunos no se rinden de desmarcarse de la senda de Google -y también de Apple-.

Es el caso de Canonical, que ha mostrado en el Mobile World Congress el aspecto que está adoptando el sistema operativo móvil Ubuntu (desarrollado sobre Linux), que en 2014 llegará al mercado en dispositivos de bq y Meizu.

Ubuntu ha dado el salto desde el ordenador al teléfono y la tableta y también quiere ser útil en la televisión.

Firefox OS, impulsado por la Fundación Mozilla y construido con tecnología abierta, sigue tratando de convertirse en alternativa del gigante de Mountain View (California) y ha sorprendido en Barcelona con un terminal que costará tan sólo 25 dólares.

Por su parte, los finlandeses de Jolla también han recurrido a Linux para construir el sistema operativo Sailfish OS.

Pero no sólo han desarrollado el sistema operativo, también el “smartphone” Jolla: con procesador de doble núcleo que corre a 1,5 gigaherzios, pantalla de 4,5 pulgadas y cámara trasera de 8 megapíxeles.

El usuario avanzado con conocimientos de informática podrá incluso diseñar aplicaciones para su terminal, gracias a que el sistema operativo es abierto.

Y, hablando de alternativas, no se puede olvidar que Samsung ha optado por alejarse de Android en su nueva versión de reloj inteligente Gear, que ha adoptado el sistema operativo Tizen.

Incluso dentro del ecosistema Android existen decenas de propuestas diferentes, con teléfonos que usan capas de software para variar el núcleo de Google, como es el caso de la antes mencionada gama X de Nokia o de Blackphone, el dispositivo del fabricante español Geeksphone y Silent Circle que persigue ofrecer al usuario una experiencia que garantice su privacidad y seguridad gracias a comunicaciones encriptadas.

Para destacar en la vorágine, los fabricantes menos conocidos han de recurrir a elementos diferenciadores.

La compañía china Oppo ha decidido diferenciarse con un teléfono, el N1, que dispone de una cámara giratoria de seis lentes compuesta de 67 componentes.

Oppo sostiene que su cámara, de 13 megapíxeles, arranca en 0,6 segundos y se puede mover en un recorrido de 206 grados. Además su pantalla, full HD de 5,9 pulgadas, se puede utilizar con guantes.

En el caso de la compañía rusa Yota, la diferencia radica en que su teléfono cuenta con una doble pantalla: una delantera táctil y otra trasera, también táctil, pero de tinta electrónica.

El objetivo de la inclusión de esa pantalla es minimizar el consumo de batería del teléfono, ya que la tinta electrónica tiene menor impacto en la autonomía.

Al final, la diferencia otorga notoriedad pero no implica el éxito comercial. Como siempre, el usuario es el que decide qué le gusta, pero la variedad dinamiza este sector que nunca duerme. EFEfuturo

 
(Sin votaciones)
Cargando…